domingo, 6 de diciembre de 2009

Si hay miseria que no se note

Ayer tuve un casamiento; después de las 12 gran parte de mi curso y yo nos encontramos en el salón donde mi profesora festejaba sus nupcias.
Muy linda la fiesta, muy buena onda, estaba el director y otras profesoras y se disfrutó bastante...
Tuve la peor pelea del universo entero (sí, uso ese extremismo para que se note que fue grave) con mi vieja y significó algo. Algo grande, significó que la convivencia del año entrante va a ser demasiado complicada.

Y ahora mi cabeza está tomada. Alguien, devolvémela.

2 comentarios:

  1. Todavía no logro entender por qué los adolescentes de hoy en día tienen una relación TAN jodida con los padres, a tal punto de que se complica la convivencia :/
    Yo no soy amiga de mi vieja, pero tampoco soy enemiga... nos llevamos bien.
    Con mi viejo, en la época en que yo entraba a la adolescencia, durante los 12 y 17 años, nos llevabamos mal... pero era cosa de 4 minutos y después vovlía a la normalidad... (aunque a veces se daba varias veces al día).
    No nos tolerábamos, pero tampoco tanto drama...
    Ambos tenemos caracter fuerte, por ende... cualquier cosa que decíamos en contra del otro, era indicio de futura guerra de gritos y peleas que duraban no más de 5 minutos y terminaba con un portazo que daba yo con la puerta de mi pieza XD
    Ahora, me llevo bien. Crecí XD

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  2. Todo el tiempo me pasa, mi vieja es de esas que se tornan insoportables cada tanto, pero la cosa vuelve a la normalidad con el paso de los días!

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