viernes, 12 de agosto de 2016

Hoy habría cumplido 3 años de relación con mi último ex.
No es un post melanco, es nada más para contar que me propuso celebrar y cenar... porque como le cambié la vida y soy una chica que tiene tanto para dar se debe pensar que tiene derecho a invitarme a festejar nuestro NO aniversario y que yo todavía tengo algo para darle.
NOOOOOOOOOOOT

miércoles, 20 de julio de 2016

Yo sé que es cursi, pero hago lo que me dice mi corazón.
Y si la norma social no me respalda, esperaré a que llegue alguien con la misma ilusión que yo
y me habré sacada mejor temprano que tarde a quien no comparta algo tan puro y natural
como lo es dejarse llevar.

martes, 12 de julio de 2016

De repente las cosas convencionales no me saben asquerosas y los antros, que a veces extraño, están lejos. Ni fu ni fa. Hoy no quería sushi sino pizza.

Me acostumbré a ciertas dinámicas del trash que ya no elijo y descubrí que, de no elegirlas, surgen nuevas posibilidades. El abanico de chances nuevas y novedosas, porque no sólo se trata de caras nuevas sino de opciones que no conocía y que creía que, de existir, no me correspondían.

Porque violencia no es pegar nada más, violencia es que te griten, que te ignoren, que te desprecien. Violencia es un término tan amplio que termina en la nada, termina en miles de discrepancias conceptuales que no conducen a la solución de ningún problema.

No voy a negar que extraño ver bandas, extraño salir vestida normal y unos besos que suenan a hogar. Terminó siendo como el té que mancha una camisa negra. No se notan las manchas pero cada vez hay  más y el negro es cada vez más profundo. De a una saco las manchitas, una a una. Quedan suaves, ahí, las marcas de esa mierda. Quedan como experiencia. Quedan en forma de verguenza.

Y a la verguenza, ¿qué le gana?
La risa

Y río, a diario. Río, me río de mi misma, de río de mis verguenzas y se achican, se hacen bolitas pequeñas. Las tiro, al río Paraná, a la pileta de mi casa, arriba del techo de chapa que veo desde mi ventana del piso 4. Las revoleo, las alejo, las pierdo.

Tomó el tren, cada anden era un universo paralelo, un abanico de posibilidades. 
Nunca había recorrido el conurbano desde esa perspectiva. 
Siempre en auto, nunca había tomado un 55. 
Sacar a las personas de su natural. 
Sintió, por primera vez, la libertad del anonimato sin expectativas. Cualquiera puede ser anónimo con un bolsillo lleno pero es mucho más dificil ser realmente anónimo. No comprar, no tocar, no desear. Contemplar.
Cualquiera puede ser anónimo si tiene muchas cosas con su nombre de resguardo. Pero si te despojan de todo es otra historia. 
"Usted está en mi asiento" le dicen al rico y él, desconociendo si se trata de una joda o una regla, se para, humillado. ¿Será que te caeras por la puerta de pedo cerrada del tren?
Jamás había dejado un asiento, ni siquiera a una querida. Prefería comprar muchas sillas extras con tal de seguir cómodo. Prefería pagarle a alguien para que deje su asiento que pararse. El trabajo es lo primero, el trabajo dignifica, el orgullo de lo propio, se llena la boca.
¿Qué se siente viajar en tren a Maquinista Savio, hombrextraño?
Daría lo que sea para sentirse mejor, se entregaría a cualquier templo. Pero a veces, cuando uno se despierta, sobre todo cuando se despierta del todo, es imposible dejar de ver.  
Y en el caso de que lo logres, hombrextraño, en el caso de que logres naturalizar toda tu bendición después de viajar en tren durante la hora pico hacia un pueblo del conurbano... en ese caso entonces siento pena y alivio. 
Alivio porque lo intentaste, porque no es que querías encerrarte en tu propia inercia. Es que te habías convertido en ella. Es dificil ver, lo sé.