domingo, 29 de enero de 2012

Nervios

Acá estoy, probando un nuevo cosito del iPod que me permite postear fácil y esperando al novio de mi amiga para ir a comer a lo de mamá Hilda.
Esta noche partimos las dos rumbo a Sgo. de Chile y si todo sale bien, la otra semana pisaré nuevamente suelo porteño. Bon voyage :)

domingo, 8 de enero de 2012

Letra de la canción (ahora detestable) que me dedicó en nuestro último momento de amor condicional (que era el único tipo de amor que teníamos, ahora ninguno).
Más absurdo imposible, ¿no?
Un vestido y un amor
Fito Paez

Te vi
juntabas margaritas del mantel
ya sé que te traté bastante mal
no sé si eras un ángel o un rubí
o simplemente te vi
te vi
saliste entre la gente a saludar
los astros se rieron otra vez
la llave de Mandala se quebró
o simplemente te vi
todo lo que diga está de más
las luces siempre encienden en el alma
y cuando me pierdo en la ciudad
vos ya sabes comprender
es solo un rato no más
tendría que llorar o salir a matar
te vi, te vi, te vi
yo no buscaba a nadie y te vi
te vi
fumabas unos chinos en Madrid
hay cosas que te ayudan a vivir
no hacías otra cosa que escribir
y yo simplemente te vi
me fui
me voy de vez en cuando a algún lugar
ya sé, no te hace gracia este país
tenías un vestido y un amor
y yo simplemente te vi

sábado, 7 de enero de 2012

So this is good bye.

Abrupto, apresurado, queria quedarme con vos. Alguna vez, espero, supongo, pretendo que, algo me saldra bien.

Mientras, en mi ahora, lloro. Me apena la desilusión, me apena que no te hayas dejado llevar. Ahora, en mi ahora (momento solo mío) te extraño y creo conocerte más que nunca. Te entiendo, pero me sigo repitiendo que a veces es más fácil y placentero dejarse llevar que pecar de compasivo y suponer recursos para controlar sentimientos (propios y ajenos, ergo míos). No pudiste enamorarte, tampoco podías evitar que yo lo hiciera o no (no) pero sí tenías (te dí) el "poder" de hacer las cosas un poco más amenas.
Pero te quiero, me subo al bondi por última vez II y lo entiendo, te quiero, con mierda y todo y no puedo enojarme. La magnífica herramienta de la ofensa para simplificar las cosas me es inútil. Banal. Nunca conocí a tu gente, tus cosas o, en realidad, a vos. Hermético (del carajo) en exceso, siempre marcando una distancia, siempre intentando convencerme de una distancia que conozco desde el primer momento. Siempre marcándome cosas a mí que claramente necesitabas no olvidar vos. Pudrite (mentira). Te quiero, Lo quiero (para quien no es vos).
Nunca me gustó que mi mente jugara así conmigo pero . Pero. Pero no eliminaría los últimos seis meses, solo les cambiaría un par de cosas.