Aviso importante: si alguien que no forme parte de mi familia o no me conoce se anima a leer esto, la parte menos densa está en color verde, el resto es parte de la catarsis que necesito hacer teniendo en cuenta las circunstancias y probablemente sea inentendible o aburrida para el que me desconoce.
Me declaro a mí misma la loca de la bicicleta.
Como casi toda adolescente, quiero estar medianamente en forma y moldeada y mi solución ante la falta de ganas para ir al gimnasio (de ganas de pagar trescientos mangos por mes para una hora semanal de tenis) es andar en bici diariamente, a veces media hora, otras la hora completa.
Empecé dando media pero terminé encontrando en esa actividad una desconexión que ahora me resulta sumamente necesaria. Andando en bicicleta me permito pensar, no sé si será el hecho de estar gastando en energía en otra cosa o qué, pero me encanta fingir que voy escuchando música (con los auriculares puestos) e ir pensando en los últimos acontecimientos.
El viernes se casó por civil el que vendría a ser mi hermano menor y ayer tocó el casamiento por Iglesia y la respectiva fiesta. Como es re suponer, estas cosas son muy movilizantes, sobre todo en casa... se nos juntó el aniversario más triste con esta jornada de festejos, todos estamos luchando con sentimientos totalmente ambivalentes pero no dudo de la magnitud de la felicidad ante esta nueva unión (principalmente por el novio:) ).
El civil se festejó en casa con tres mesas llenas de comida, casi treinta personas y una buena onda genial... terminé siendo tirada al agua por el turro de mi concuñado y haciendo dormir al hijito del mejor amigo de mi hermano, que se encariñó conmigo solidariamente cuando presenció mi caída a la pileta.
El sábado fui con mi hermano mayor a sacar unas fotos a Madero Puerto (estaban los veleros, la Fragata Libertad, etc).
El domingo se celebró la unión y estuvo buenísimo. Todos estaban reticentes, "un casamiento de día? y tiene DJ? se baila?"... sí gente, se bailó, se tomó hasta las borracheras más deseadas y la diversión estuvo más presente que nunca (si me permiten esa especie de cursilería).
Mesa principal y de hermanos, como siempre (además de sentarme con mis hermanos en todas als fiestas ajenas a nosotros, los senté conmigo en mi fiesta de quince, nos sentamos juntos en el casamiento de mi hermano mayor y para seguir con la rutina del cariño incondicional, compañeros de mesa en esta oportunidad también) así que eso le añadió otro condimento...
Con mis hermanos tengo mucha diferencia de edad, soy la menor y no hay manera de disimularlo, ni siquiera se puede "ocultar" esa distancia en las fotos, las únicas que tenemos de la familia completa datan de mis ocho años y en sus vidas aparecí cuando ellos tenían poco menos que mi edad.El video del casamiento estuvo lleno de fotos de una familia a la que yo no arribaría hasta dentro de, por lo menos, diez años y eso me afectó bastante, pero es otro tema que tiene que ser escuchado por mi psicóloga antes de aparecer en este espacio...
La introducción sobre la diferencia de edad viene al caso para contar que estaban, en la fiesta, muchos de sus amigos de siempre, esos que me cambiaron los pañales y ahora me sirven cerveza y me miran bailando reggaetón y la ex pareja de mi hermano mayor. Mi familia no se conforma solo por mis padres, mi ángel especial y mis hermanos, también están los que acabo de nombrar conformando mi círculo más cercano (no en distancia geográfica, claro, pero sí en el corazón, si me permiten esa cursilería también...)Son los personajes de mi infancia, de toda mi vida, que no es muy larga todavía... yo solía pasar mis días escuchando la radio, Soda o Charly con ellos, paseando en el Senda o incluso paseando con mi hermano y la novia, que es una de las personas que más paciencia me tuvo y tiene... a medida que fui creciendo me fui alejando y fui, por decirlo de alguna manera, perdiendo la gracia ante las miradas de esos ya hombres... no era lo mismo una nena de tres años que una pesada de trece... pero ahora es diferente, ahora casi me toman como alguien real, con miedo, me miran raro, me investigan, me inspeccionan...me gusta, de hecho me encanta tener una gracia diferente y que descubran que tengo voz, voto, vida.
Eso es en lo que a los amigos de mis hermanos respecta, pero en relación a mi ex cuñada es diferente... como ya quedó claro, biologicamente no tengo hermanas, pero ella fue y es (aunque tengamos largos periodos sin hablarnos y casi eternos sin vernos) lo más parecido a una hermana en mi vida. Me enseñó demasiadas cosas, incluso me enseñó a poner límites, a quererme tanto, a valorar las cosas reales... verla el domingo fue un poco menos fuerte que verla en Agosto, para el primer casamiento de la familia, simplemente porque casi sabía a qué atenerme y me había estado preparando, tanto para mi decaída anímica como para tener una buena reacción/respuesta ante la pareja actual de mi hermano, que creo se había sentido afectada el invierno pasado por la presencia de esta chica que tanto significa para mi familia, incluso no estando activamente en ella. Para mi sorpresa y para sacar fantasmas de mi inconciente, volví a ver a mi hermano y a la ex hablando, a ella hablando con mi cuñada actual, a mi hermano hablando con su novio actual (que dicho sea de paso, me cae re bien y no puedo no quererlo, lo intenté y mucho tiempo fue, para mi mente y sin conocerlo, el obstáculo que imposibilitaba que ella vuelva a la familia, pero ahora entiendo que así tiene que ser y que ella sigue siendo la misma para todos, a pesar de haber seguido con su vida... el muchacho es muy buena onda, como dije, me encariñé y me pone muy contenta que sea la pareja de ella, a la que quiero ver feliz), muy loco todo... uno de los temas fue la mala fortuna de los que logren conocerme y lastimarme, mi hermano afirmó que es necesario que me pisen un poco y ambos coincidieron en que soy importante para ellos (haber escuchado eso de la boca de mi hermano mayor fue parte del remate para ese día tan movido) y que van a matar a los que me lastimen (G, L... les voy pasando la lista y las direcciones? jaja). Demás está decir que me emocionó tanto el tema como verlos llevarse bien, incluso me alegró que mi hermano pueda llevarse bien con su pareja y ella con la de él... mi amor por mi hermano es incondicional pero supongo que nunca le voy a perdonar (aunque no le reprocho que lo haya hecho, lejos estoy de eso) que me haya presentado a esta chica. No se lo perdono porque fue muy dificil tener que alejarme y tener la necesidad de entender que todos debíamos seguir... supongo que al resto de mi familia le pasa lo mismo; ella estuvo con nosotros en las buenas, en las malas, en las grises... en todas, es de oro, como dice la gente cuando quiere dar a entender que alguien es muy valioso y no encuentra palabras que no se traten de objetos materiales (como me pasa a mi en este momento, en el que estoy lidiando con mi necesidad de volverme cursi y decir que la amo como a pocas personas)...
A mis cuñadas las quiero, pero nunca van a ser ella... fue necesario que, con mi vieja, trabajáramos el tema de las comparaciones, porque cualquier pareja, de cualquier hermano, fracasaba si la tomábamos a ella como punto de referencia. Mis cuñadas actuales nunca terminan de entender que la hermana siempre va a ser la hermana, que no es necesario competir, que está bien que me den un espacio con sus maridos, que no se los voy a arrebatar ni llenarles las cabezas en su contra, pero la mujer de la que estoy hablando supo como nadie captar mi rol en la familia, nunca tuve problemas de celos, de histeriqueadas, ya les dije que es única, ¿no?.
No obstante, la pareja actual de mi hermano mayor es divina, también la adoro, me llevo muy bien, siempre está cuando necesito algo, es super práctica y no es por mi relación con ella que digo "problemas de celos" y esas cosas (quiero dejarlo aclarado porque sería una mentira decir que tengo conflictos con ella, simplemente afirmo que es una persona diferente a la otra, lo que me costó mucho asimilar).
Sobre la fiesta... estuvo genial, buena música, buena onda, buena gente; voy a admitir que el hermano de mi cuñada es muy simpático y que es muy cómica la cuestión hormonal que interfiere en nuestra relación (¿la notaré solamente yo?), esa que hace que nos hablemos a menos de diez centímetros y que la mitad de las palabras sean puteadas fingidas, seguidas de "pero te gusta, ¿o me equivoco?". Como era mesa de hermanos se sentó con nosotros y como una de mis cuñadas venía siguiéndonos con la mirada desde el viernes (y el año nuevo de complicidad compartida con el flaco), lo ubicó al lado mío, alegando que "hoy son pareja porque vinieron los dos solteros"... En el bailongo hicimos gala del meneo propio de nuestra generación y le demostré (a él y a otros ya adultos) que sí, puedo con el "mové nenita... dale que te quiero ver"... claramente se sabe que odio que me digan "pendeja", "nena" y derivados... bastante tengo yo con mi diferencia de edad con el común de la gente que me interesa como para que me la sigan marcando, así que como siempre, el trabajo es doble, caer bien y hacer que la gente se olvide que tengo los años que tengo...
El let it be me termina dejando más problemas de los que ya tenía, pero qué lindo es... algún día va a aburrirme jugar a ser grande, y me dejaré caer un tiempo, hasta que le encuentre otra diversión y la nueva manera de llegar a mis seres más queridos. Esa parece ser la tarea que más me cuesta y que más energía me quita desde que entré en mi tan querida adolescencia. Pero sí, a fuego lento todo se puede.
lunes, 8 de marzo de 2010
miércoles, 3 de marzo de 2010
Go, bye

Se acaba de ir mi mejor amiga de casa, pasó a saludarme entendiendo el día que es y de tanta cháchara (o tanto consuelo) ya se me fue de la mente todo lo que pensaba escribir (no solo en este espacio)...
Recolecté pensamientos todo el día y ahora estoy reprimiendo todo de tal manera que solo puedo decir pocas cosas.
A esta hora estábamos viajando a la que era mi ciudad, con el peor sentimiento de pérdida que sentí en mi vida, sabiendo que el equipo estaba incompleto y que ese rato era solo el principio.
- Hace un rato mi hermano me dio una charla que casi no recuerdo, ya dormimos la siesta en el baúl de la rural y la nueva etapa está en pañales.
Ahora, muchos años después (¿muchos?), ya aprendí a manejar esa angustia y hasta puedo controlar y reprimir el llanto y los recuerdos, a veces desearía no poder hacerlo, no explotar en un día... pero pienso que, a pesar de todo, es mejor así, cuando uno niega las cosas disfruta más, serían tres días buenos contra uno malo, muy malo... tres días en los que uno entiende de manera racional y se arma un por qué de lo que pasó y hasta puede(puedo) llegar a convencerse de que todo es mejor así, balanceados con un día de furia, llanto, bronca e indignación, en el que lo racional no desaparece del todo pero son un par de horas en las que el corazón se estruja, la memoria juega malas pasadas y todo lo negativo sale a relucir.
Hoy me permito tener uno de esos días grises, o negros... me permito admitir que necesitaba recordar, necesitaba obligarme a hacerlo. Lo necesitaba casi tanto como necesito a la persona que me falta, la que completa el equipo.
Me alegra haber lo conocido, me hizo feliz, único como todos, pero mejor. Ojalá (yo) hubiera sido un poco más grande, así no tendría que vivir de imágenes fotografiadas y pedir que me cuenten historias. Tendría cientos de imágenes y anécdotas propias y no tantas impuestas, inventadas, compartidas, robadas.
Mañana probablemente no me deje caer, pero hoy el lloriqueo me sienta perfecto.
domingo, 28 de febrero de 2010
Extraña en lo mío
Esto es lo que sucede cuando aparecen bebés o niños en mi casa: mis hermanos sacan a relucir sus deseos de paternidad y se abalanzan sobre los pequeños dejándome de lado totalmente, siendo que todavía no tengo edad ni experiencia suficiente para congeniar con los retoños.
Paso totalmente a segundo plano, un plano en el que tengo que sentarme y sacar charla y esperar que me respondan.
Bueno, esta semana fue dura. Entendí que con N todo cambió, que simplemente fui una gran distracción mientras duré y que tengo que cambiar de ritmo, sacarme esta nube de mierda que oscurece todo lo bueno que se cruza.
Hice un listado de adolescentes, cinco personas a las que tengo que conocer más a fondo antes de interesarme en la seriedad, con el fín de seguir postergando el apegamiento a alguien y completar mi personalidad "cubito".
Suena el teléfono, llega alguien más. Están festejando el cumpleaños de una de mis cuñadas en casa y por eso es que me convertí en una extraña entre mis habitaciones y mi familia, esto de tener que demostrar cierta adultez no me gusta, es una edad de mierda en la que todavía pretendo ser la niña pero cuando me tratan como tal me quejo. No descubrí América, simplemente admití la problemática adolescente de la que tanto intento escapar. Pero no se cómo, si hasta me molesta no ser la nena a la que le festejan todo...
Como decía, esta semana fue muy movida, el martes me fui a capital, tuve otorrino... y casi me desmayo cuando intentaron hacerme un estudio que no pudo concretarse por mi baja presión; dormí en lo de mi hermano mayor (aunque decir "dormir" suena muy impersonal ya que compartí muchas cosas, como su fotografía y mi decaimiento post doc) y el miércoles tuve fonoaudióloga. Qué mina copada, no la conocía y buena una pegada elegir esa. de tantas en la cartilla de la obra social.
El jueves por fín a la psicóloga, decidimos que no voy a prestar más mi cuarto y que esa necesidad de ceder radica en el miedo a perderlo todo, a que no vuelvan, a ser culpable de- cuando en realidad es mi lugar, en mi casa, en sus vidas, incluso mi lugar en mi propia existencia.
Ese mismo día arranqué para Capital de vuelta y me junté con mis primos, fuimos a un boliche de hip hop ( wtf? ) en el que me cagué de risa y dormí en su depto...
El viernes me levanté y como no pude despertarlos bajé y me abrió el portero... tenía que llegar temprano al trabajo de mi hermano para buscar las impresiones de los textos de taller y encima recibí la genial noticia de que A, mi amiga gran, podía salir por allá y me esperaba al encuentro cuando anduviera por microcentro (donde trabaja mi hermano).
Allá, entonces, me encontré con mi hermano y tuve en mis manos el cuento perfecto, después me reuní con A y nos fuimos para el depto de mi hermano (que dicho sea de paso, estaba de vacaciones así que gozamos de la soledad en compañía)... después taller... me olvidé de manotear la Guía T y tuvimos que correr para llegar a algún puesto de revistas antes de que los cierren porque el horario era crítico...
Ya en taller me desayuné (o cené) con las ausencias de un par y cuando salí mi amiga me informó el plan y me dijo que teníamos que tomarnos el 24... "no sé por dónde nos deja pero está en el cuadradito de la guía T".
Carajo, el 24 no nos dejaba ni cerca, ni ida ni vuelta, a) se fijó mal, b) está mal anunciado. Terminamos bajándonos en Corrientes cerca de la 9 de julio, llamando a mi primo (que es una especie de Guía T humana) a ver cuál nos dejaba en nuestro destino y, cuando vimos la hora, nos tomamos un taxi y llegamos de vuelta al depto. Nos emperifollamos y nos pasaron a buscar M, B y K, amigos (primero míos, después de ella) de amigos de unas vacaciones ya muy lejanas a los que no veíamos hace un año y con los que compartimos las mejores vacaciones en Villa Gesell.
Muy buena noche, terminamos tomando algo en un bar y arreglando futuras salidas para no colgar y la noche finalizó con A y conmigo comiendo cereales en lo de mi hermano con A...
Ayer sábado nos levantamos tranquilas, esperamos el colectivo media hora hasta que nos dimos cuenta que estábamos aguardando por el 15 equivocado... llegamos a Plaza Italia ("calzada circular").
Ya en mis pagos, después de una hora de viaje con mi amiga a upa (y sin un "gracias" de parte del padre al que le cedimos uno de nuestros asientos...), preparé los brownies para la noche de pelis con los de taller y recibí la visita de mi hermano mayor, inesperada y sin motivo aparente.
A la noche me junté con los de taller literario (algunos de ellos) y charlando sobre mi vida entendieron que les dije viejos, aunqueno es así: mi vieja, que tuvo un hijo a los 20/21 (?) dice que yo soy su hija de la vejez porque me tuvo a los 38, pero era en comparación. No obstante, no hubo lugar a réplicas y supongo que siguen con ese mal concepto.
Vimos Sylvia, la película sobre la vida de Sylvia Plath, poetisa norteamericana cuyos poemas ya empecé a buscar, en inglés la mayoría (un trabajito mental extra) y son totalmente recomendables, sobre todo si tienen la suerte de encontrar la película en la maraña de pornos que aparecen en el Emule (o Amule) cuando ponés el nombre...
A la noche mi viejo me retó simplemente porque no supo cómo expresar que tenía miedo y estaba arrepentido de haberme dejado viendo una peli en un depto con desconocidos mayores a msi hermanos... creo que hay modos y modos y esa no fue su mejor manera de expresar el descontento... no se puso en mi lugar y con esas formas no amerita que yo me ponga en el suyo.
Por lo pronto, tuve que dejar la computadora durante todo el día, lo que escribí lo hice cerca del medio día y ahora, siendo casi las doce estoy con mi amiga que vino a dormir, tomando unos mates y charlando sobre las idas y vueltas de su sábado a la noche...
Se me pasó casi toda la "furia" que tenía y me voy a la plaza a tomar un poco de aire...
(Para recordar: la historia de la valla en mi puerta, los histeriqueos de mis ex compañeros y las salidas, mi salida del jueves al club de hip hop, mis soluciones respecto a mi vida amorosa-sentimental, etc.)
No hay que prometer, hay que let it be. Y esa es la nueva adaptación de la filosofía que tantas miradas pobres me trajo y que tan buen porvenir parece traer.
Paso totalmente a segundo plano, un plano en el que tengo que sentarme y sacar charla y esperar que me respondan.
Bueno, esta semana fue dura. Entendí que con N todo cambió, que simplemente fui una gran distracción mientras duré y que tengo que cambiar de ritmo, sacarme esta nube de mierda que oscurece todo lo bueno que se cruza.
Hice un listado de adolescentes, cinco personas a las que tengo que conocer más a fondo antes de interesarme en la seriedad, con el fín de seguir postergando el apegamiento a alguien y completar mi personalidad "cubito".
Suena el teléfono, llega alguien más. Están festejando el cumpleaños de una de mis cuñadas en casa y por eso es que me convertí en una extraña entre mis habitaciones y mi familia, esto de tener que demostrar cierta adultez no me gusta, es una edad de mierda en la que todavía pretendo ser la niña pero cuando me tratan como tal me quejo. No descubrí América, simplemente admití la problemática adolescente de la que tanto intento escapar. Pero no se cómo, si hasta me molesta no ser la nena a la que le festejan todo...
Como decía, esta semana fue muy movida, el martes me fui a capital, tuve otorrino... y casi me desmayo cuando intentaron hacerme un estudio que no pudo concretarse por mi baja presión; dormí en lo de mi hermano mayor (aunque decir "dormir" suena muy impersonal ya que compartí muchas cosas, como su fotografía y mi decaimiento post doc) y el miércoles tuve fonoaudióloga. Qué mina copada, no la conocía y buena una pegada elegir esa. de tantas en la cartilla de la obra social.
El jueves por fín a la psicóloga, decidimos que no voy a prestar más mi cuarto y que esa necesidad de ceder radica en el miedo a perderlo todo, a que no vuelvan, a ser culpable de- cuando en realidad es mi lugar, en mi casa, en sus vidas, incluso mi lugar en mi propia existencia.
Ese mismo día arranqué para Capital de vuelta y me junté con mis primos, fuimos a un boliche de hip hop ( wtf? ) en el que me cagué de risa y dormí en su depto...
El viernes me levanté y como no pude despertarlos bajé y me abrió el portero... tenía que llegar temprano al trabajo de mi hermano para buscar las impresiones de los textos de taller y encima recibí la genial noticia de que A, mi amiga gran, podía salir por allá y me esperaba al encuentro cuando anduviera por microcentro (donde trabaja mi hermano).
Allá, entonces, me encontré con mi hermano y tuve en mis manos el cuento perfecto, después me reuní con A y nos fuimos para el depto de mi hermano (que dicho sea de paso, estaba de vacaciones así que gozamos de la soledad en compañía)... después taller... me olvidé de manotear la Guía T y tuvimos que correr para llegar a algún puesto de revistas antes de que los cierren porque el horario era crítico...
Ya en taller me desayuné (o cené) con las ausencias de un par y cuando salí mi amiga me informó el plan y me dijo que teníamos que tomarnos el 24... "no sé por dónde nos deja pero está en el cuadradito de la guía T".
Carajo, el 24 no nos dejaba ni cerca, ni ida ni vuelta, a) se fijó mal, b) está mal anunciado. Terminamos bajándonos en Corrientes cerca de la 9 de julio, llamando a mi primo (que es una especie de Guía T humana) a ver cuál nos dejaba en nuestro destino y, cuando vimos la hora, nos tomamos un taxi y llegamos de vuelta al depto. Nos emperifollamos y nos pasaron a buscar M, B y K, amigos (primero míos, después de ella) de amigos de unas vacaciones ya muy lejanas a los que no veíamos hace un año y con los que compartimos las mejores vacaciones en Villa Gesell.
Muy buena noche, terminamos tomando algo en un bar y arreglando futuras salidas para no colgar y la noche finalizó con A y conmigo comiendo cereales en lo de mi hermano con A...
Ayer sábado nos levantamos tranquilas, esperamos el colectivo media hora hasta que nos dimos cuenta que estábamos aguardando por el 15 equivocado... llegamos a Plaza Italia ("calzada circular").
Ya en mis pagos, después de una hora de viaje con mi amiga a upa (y sin un "gracias" de parte del padre al que le cedimos uno de nuestros asientos...), preparé los brownies para la noche de pelis con los de taller y recibí la visita de mi hermano mayor, inesperada y sin motivo aparente.
A la noche me junté con los de taller literario (algunos de ellos) y charlando sobre mi vida entendieron que les dije viejos, aunqueno es así: mi vieja, que tuvo un hijo a los 20/21 (?) dice que yo soy su hija de la vejez porque me tuvo a los 38, pero era en comparación. No obstante, no hubo lugar a réplicas y supongo que siguen con ese mal concepto.
Vimos Sylvia, la película sobre la vida de Sylvia Plath, poetisa norteamericana cuyos poemas ya empecé a buscar, en inglés la mayoría (un trabajito mental extra) y son totalmente recomendables, sobre todo si tienen la suerte de encontrar la película en la maraña de pornos que aparecen en el Emule (o Amule) cuando ponés el nombre...
A la noche mi viejo me retó simplemente porque no supo cómo expresar que tenía miedo y estaba arrepentido de haberme dejado viendo una peli en un depto con desconocidos mayores a msi hermanos... creo que hay modos y modos y esa no fue su mejor manera de expresar el descontento... no se puso en mi lugar y con esas formas no amerita que yo me ponga en el suyo.
Por lo pronto, tuve que dejar la computadora durante todo el día, lo que escribí lo hice cerca del medio día y ahora, siendo casi las doce estoy con mi amiga que vino a dormir, tomando unos mates y charlando sobre las idas y vueltas de su sábado a la noche...
Se me pasó casi toda la "furia" que tenía y me voy a la plaza a tomar un poco de aire...
(Para recordar: la historia de la valla en mi puerta, los histeriqueos de mis ex compañeros y las salidas, mi salida del jueves al club de hip hop, mis soluciones respecto a mi vida amorosa-sentimental, etc.)
No hay que prometer, hay que let it be. Y esa es la nueva adaptación de la filosofía que tantas miradas pobres me trajo y que tan buen porvenir parece traer.
lunes, 22 de febrero de 2010
Una semana arriba del 60
Estuve todo el fin de semana diciendo (para convencerme y organizarme) "martes y miércoles tengo que quedarme en Capital porque tengo turnos, así que bla bla bla...". Ayer estaba acostándome, agarré mi agenda para ver las direcciones y la concha de la lora, el primer turno era hoy a las once de la mañana... me confundí mal. Dije "bueno, me pongo el despertador a las ocho, me baño, acomodo las cosas hasta las nueve, desayuno y me voy, la hora de viaje y pum, llego". A las ocho me suena el celular, no la alarma. Tuve muy buena suerte, era la secretaria de la doctora que me tenía que atender hoy para sugerirme que fuera hoy más temprano porque la doctora tenía un turno con otro médico. No, no y no, me salió redonda, cambié el turno para el miércoles y seguí durmiendo.
Así que hoy fue un día de paseo con mi mamá, una vez más... consiguió la ropa del civil así que ya nos vamos liberando de esas cuestiones...
Mañana, entonces, me voy a la ciudad, pasado vuelvo y el jueves tengo que ir otra vez...tengo que volver y regresar el viernes y quedarme para el sábado, dormiría allá pero la consulta semanal con la psicóloga es algo que no tengo ganas de perder.
Así que, ¡qué paja! me encanta ir y venir pero no con lluvia, no con este clima de mierda que me tiene cansadísima...espero poder visitar a mis primos al menos, lo que me falta es no ver a nadie ¬¬.
Lo tiro así nomás: el sábado salí... no me gustan los boliches, prefiero una juntada, un bar o la playa (sobre todo eso), pero no el boliche... detesto el olor que me queda después de ir a bailar, el calor sofocante que atrapa en medio del baile, el olor a humano con sobredosis hormonal. N0, no me gusta el boliche, pero aparecí ante algunos del colegio que hacía mil que no veía (bueno, "mil" no, desde que terminaron las clases) y tuve el infortunio de ver el corpiño de una de las chicas del curso más chico que era bastante amigo del mío... "mirá Bar, lo pinté yo", ¿te gusta?. Muchas gracias, pero no.
Pero bueno, me encontré con uno de esos flacos que cumple el rol del perseguidor. Sí, esos flacos que (las chicas entenderán más) nunca pierden las esperanzas y cada vez que tienen oportunidad te tiran algún que otro palo. Me causó gracia evadirlo todo el tiempo, pero me salvó del calor bolichero y fue una buena distracción charlar con alguien que no sabe tanto como para juzgar.
Dejo de escribir para asomarme a la ventana y ver si llueve, necesito ir a andar en bici, hace varios días que no salgo y ya estoy casi con abstinencia... o con demasiado tiempo para caer en los gajes de la vida moderna...
Así que hoy fue un día de paseo con mi mamá, una vez más... consiguió la ropa del civil así que ya nos vamos liberando de esas cuestiones...
Mañana, entonces, me voy a la ciudad, pasado vuelvo y el jueves tengo que ir otra vez...tengo que volver y regresar el viernes y quedarme para el sábado, dormiría allá pero la consulta semanal con la psicóloga es algo que no tengo ganas de perder.
Así que, ¡qué paja! me encanta ir y venir pero no con lluvia, no con este clima de mierda que me tiene cansadísima...espero poder visitar a mis primos al menos, lo que me falta es no ver a nadie ¬¬.
Lo tiro así nomás: el sábado salí... no me gustan los boliches, prefiero una juntada, un bar o la playa (sobre todo eso), pero no el boliche... detesto el olor que me queda después de ir a bailar, el calor sofocante que atrapa en medio del baile, el olor a humano con sobredosis hormonal. N0, no me gusta el boliche, pero aparecí ante algunos del colegio que hacía mil que no veía (bueno, "mil" no, desde que terminaron las clases) y tuve el infortunio de ver el corpiño de una de las chicas del curso más chico que era bastante amigo del mío... "mirá Bar, lo pinté yo", ¿te gusta?. Muchas gracias, pero no.
Pero bueno, me encontré con uno de esos flacos que cumple el rol del perseguidor. Sí, esos flacos que (las chicas entenderán más) nunca pierden las esperanzas y cada vez que tienen oportunidad te tiran algún que otro palo. Me causó gracia evadirlo todo el tiempo, pero me salvó del calor bolichero y fue una buena distracción charlar con alguien que no sabe tanto como para juzgar.
Dejo de escribir para asomarme a la ventana y ver si llueve, necesito ir a andar en bici, hace varios días que no salgo y ya estoy casi con abstinencia... o con demasiado tiempo para caer en los gajes de la vida moderna...
sábado, 20 de febrero de 2010
Lluvia, ¡vete ya!
Sábado por fín, esperando que a las doce empiece una semana que espero resulte un poco mejor...
Ayer viernes vino M, un amigo (de los pocos que tengo, por ende de los mejores) que hacía unos meses que no veía (antes era mi vecino y nos veíamos más seguido pero se mudó y se cagó todo) y se quedó a pasar el día en casa... cayó antes del medio día y debido a las tormentas se terminó yendo tipo ocho...después de cenar me junté un rato con A pero antes de las 2 estaba durmiendo cual morsa.
Por lo pronto, no sé si recuerdan a N (cursor sobre la inicial en caso de no recordar)... no hablaba hacía muchos días... ni las fechas de su vida andan perfectas ni las de la mía. Se vienen días difíciles y este año decidí seguir siendo fuerte. Sucede que pocas personas me escucharon hablar de ciertas cosas (porque a veces es mejor no hacerlo) y él forma parte de ese selecto grupo. Eso no significa depositar ilusiones (o expectativas, como dice él) en esto, eso no significa ir rápido ni nada al respecto, significa que confié en él, incluso entendiendo que su combo no viene con papas (como me gusta decirle)... y por eso me sentí así cuando sus líos opacaron los míos... me pasa lo mismo con mis amigas, hermanos, incluso me pasaba con ciertos personajes de mi vida (escolares, pseudo familiares, etc.). Cuando siento que pido ayuda y el otro no lo ve porque para otros ojos (u oídos) es un mero intento o nada serio, me siento mal, indefectiblemente de quién sea el elegido, simplemente porque en mi casa nadie pide ayuda y siempre estoy buscando cómo entender sin palabras o con pocas. Se ve que para el mundo que me rodea necesito ser persona de más palabras. Por ende, no es haberle pedido socorro a él y los resultados lo que me afectó, supongo que es mi intento fallido, si así no sirve, ¿cómo hacer?.
Hoy sábado, la lluvia no me cagó el plan y salí con mi hermano mayor a caminar por la ciudad: comimos, sacamos (Dale G, yo te llevo la mochila y vos llevá la cámara, jaja) fotos, jugamos con unos gatos callejeros... no hablamos de nada demasiado relevante pero me divertí, compartimos un buen rato y eso me tiene contenta; me encanta redescubrir a mi hermano, volver a romper esa barrera que hace que ese tipo tan frío sea cariñoso y me diga "bebe" en vez de "rata inmunda".
En lo que a la noche respecta, me parece pertinente mostrarme en público (sucede que soy bastante ermitaña) en la celebración cumpleañera de un ex compañero de colegio... a ver cómo resulta el reencuentro con estas personas que dicen ser estudiantes del SGS...
Entonces, ¡buenas noches!
Ayer viernes vino M, un amigo (de los pocos que tengo, por ende de los mejores) que hacía unos meses que no veía (antes era mi vecino y nos veíamos más seguido pero se mudó y se cagó todo) y se quedó a pasar el día en casa... cayó antes del medio día y debido a las tormentas se terminó yendo tipo ocho...después de cenar me junté un rato con A pero antes de las 2 estaba durmiendo cual morsa.
Por lo pronto, no sé si recuerdan a N (cursor sobre la inicial en caso de no recordar)... no hablaba hacía muchos días... ni las fechas de su vida andan perfectas ni las de la mía. Se vienen días difíciles y este año decidí seguir siendo fuerte. Sucede que pocas personas me escucharon hablar de ciertas cosas (porque a veces es mejor no hacerlo) y él forma parte de ese selecto grupo. Eso no significa depositar ilusiones (o expectativas, como dice él) en esto, eso no significa ir rápido ni nada al respecto, significa que confié en él, incluso entendiendo que su combo no viene con papas (como me gusta decirle)... y por eso me sentí así cuando sus líos opacaron los míos... me pasa lo mismo con mis amigas, hermanos, incluso me pasaba con ciertos personajes de mi vida (escolares, pseudo familiares, etc.). Cuando siento que pido ayuda y el otro no lo ve porque para otros ojos (u oídos) es un mero intento o nada serio, me siento mal, indefectiblemente de quién sea el elegido, simplemente porque en mi casa nadie pide ayuda y siempre estoy buscando cómo entender sin palabras o con pocas. Se ve que para el mundo que me rodea necesito ser persona de más palabras. Por ende, no es haberle pedido socorro a él y los resultados lo que me afectó, supongo que es mi intento fallido, si así no sirve, ¿cómo hacer?.
Hoy sábado, la lluvia no me cagó el plan y salí con mi hermano mayor a caminar por la ciudad: comimos, sacamos (Dale G, yo te llevo la mochila y vos llevá la cámara, jaja) fotos, jugamos con unos gatos callejeros... no hablamos de nada demasiado relevante pero me divertí, compartimos un buen rato y eso me tiene contenta; me encanta redescubrir a mi hermano, volver a romper esa barrera que hace que ese tipo tan frío sea cariñoso y me diga "bebe" en vez de "rata inmunda".
En lo que a la noche respecta, me parece pertinente mostrarme en público (sucede que soy bastante ermitaña) en la celebración cumpleañera de un ex compañero de colegio... a ver cómo resulta el reencuentro con estas personas que dicen ser estudiantes del SGS...
Entonces, ¡buenas noches!
jueves, 18 de febrero de 2010
Diversión -10
En vísperas de la reunión del taller literario estoy como loca buscando una impresora... en casa no anda, en el trabajo de mi viejo tampoco y necesito imprimir el cuento.
Otra vez anuncian lluvias para el fin de semana, mi hermano va a estar viajando y yo voy a andar por la calle, un changui (ausencia de diéresis) para mi por favor, que quiero que el sábado con mi otro hermano esté lindo podemos no-encerrarnos en un shopping...
Hoy tuve psicóloga y además fui a la derivación para fonoaudiología. Tengo que aprender a hablar, nunca llego a decir todo lo que pienso y eso hace que hable rápido (muy) y no se me entienda nada (no, no es precisamente la "papa en la boca"), en casa se rien porque no entienden cómo la gente, valga la redundancia, no me entiende, pero es lógico porque siempre me pasó lo mismo y están acostumbrados...
En breve me voy a bicicletear, hoy fue un día aburrido, más allá de la pequeña ronda de médicos de esta mañana y de haber ido con mi vieja a ver si por fín encontraba vestido para el casamiento (tema solucionado por suerte) no hice nada, hablé con pocas personas y hasta dormí siesta.
Respecto al "hablé con pocas personas" voy a contar que volví a hablar con aquel amigo de aquel ex con el que tuve una relación de amistad más duradera que el "noviazgo" pero cuya validez terminó cuando se volvió un pelotudo. Pocas veces pasan estas cosas, o al menos a mí, pero me habló, me pidió de juntarnos a charlar, se disculpó y admitió que estaba totalmente dado vuelta y que está intentando recomponer sus amistades... mirá vos. Me puso contenta, el que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen y compruebo que es cierto, o al menos estoy empezando a hacerlo.Me juntaré un día de estos y veré si vuelvo a mi grupo de andanzas nocturnas o si sigo en la nada hasta empezar la facultad. Nueva etapa.
Otra vez anuncian lluvias para el fin de semana, mi hermano va a estar viajando y yo voy a andar por la calle, un changui (ausencia de diéresis) para mi por favor, que quiero que el sábado con mi otro hermano esté lindo podemos no-encerrarnos en un shopping...
Hoy tuve psicóloga y además fui a la derivación para fonoaudiología. Tengo que aprender a hablar, nunca llego a decir todo lo que pienso y eso hace que hable rápido (muy) y no se me entienda nada (no, no es precisamente la "papa en la boca"), en casa se rien porque no entienden cómo la gente, valga la redundancia, no me entiende, pero es lógico porque siempre me pasó lo mismo y están acostumbrados...
En breve me voy a bicicletear, hoy fue un día aburrido, más allá de la pequeña ronda de médicos de esta mañana y de haber ido con mi vieja a ver si por fín encontraba vestido para el casamiento (tema solucionado por suerte) no hice nada, hablé con pocas personas y hasta dormí siesta.
Respecto al "hablé con pocas personas" voy a contar que volví a hablar con aquel amigo de aquel ex con el que tuve una relación de amistad más duradera que el "noviazgo" pero cuya validez terminó cuando se volvió un pelotudo. Pocas veces pasan estas cosas, o al menos a mí, pero me habló, me pidió de juntarnos a charlar, se disculpó y admitió que estaba totalmente dado vuelta y que está intentando recomponer sus amistades... mirá vos. Me puso contenta, el que se va sin que lo echen vuelve sin que lo llamen y compruebo que es cierto, o al menos estoy empezando a hacerlo.Me juntaré un día de estos y veré si vuelvo a mi grupo de andanzas nocturnas o si sigo en la nada hasta empezar la facultad. Nueva etapa.
martes, 16 de febrero de 2010
Tolerancia +
Hoy, por fin, de buen humor (o al menos con mejores ánimos que los días anteriores).
Anduve por Capital con mi vieja intentando encontrar algo que le guste para usar en el casamiento de mi hermano y de paso aproveché para visitar a uno de ellos. Nada demasiado relevante pero el simple hecho de salir de mi casa, de traspasar las barreras del barrio (y sobre todo si se trata de ir para la ciudad) me alegra demasiado...
N tiene razón esta vez, me dijo "mala onda mall" y lo justifico; el otro día estaba de muy mal humor y bastante enroscada así que supongo que me descargué con él... pero qué se yo, uno (o yo) siempre recrimina las cosas a aquellos que nos dan la certeza de una charla solucionadora... o incluso solemos poner las energías o las esperanzas en que unas palabras de cierta persona cargan la solución; supongo que esperaba que él me dijera "está todo bien" y como en vez de eso quedó bastante claro que cada uno está en sus líos (y mejor no lloriquear), derrapé, bah, le pasé mi enojo a él cuando en realidad no tiene dueño más que el tiempo, porque en definitiva lo que a mí me molesta es el paso del tiempo y me enojo conmigo misma por dejar que algo tan poco manejable me afecte y así sucesivamente...
Siempre lo cuento, el paso del tiempo me hizo ver las vidas que me perdí, me hace conocer varias facetas del olvido que me gustaría ignorar, me presiona, incluso diría que suele acorralarme, por lo que afirmo que de una y otra manera, siempre termina siendo eso lo que me malhumora.
Mientras tanto, hoy (esta noche(8)) me junté con A, estamos empezando a ponernos las pilas... recordamos un poco nuestros primeros años de amistad, anduvimos en bici/rollers (le tengo miedo a las ruedas en los pies así que es obvio que el papel de ciclista lo tuve yo) y terminamos en casa, ella mirando Warner y yo casi pendiente de la compu, tengo esa necesidad imperiosa de disculparme.
Con lo que respecta a mis hermanos, hoy no me puedo quejar de ninguno, tal vez por eso estoy tan despreocupada y ni siquiera saber que tengo otros líos me afecta... me veo con uno (con el más arisco) el sábado y prometió a compañarme a caminar (supongo que sacará fotos o iremos a algún museo); el segundo que está más desaparecido me sorprendió dejándome una nota en su departamento (está de vacaciones y como llovió tanto pasé a ver si estaba todo en orden) que rezaba el lugar de la llave del agua, de las toallas, de la comida... intentando hacerme sentir cómoda incluso a la distancia y a mi tercer hermano lo visité hoy, merendamos juntos y me dio un abrazo de lo más tierno, realmente lo necesitaba.
Concluyo en que hoy no me puedo quejar, así que me voy a disfrutar mi buena vibra del martes, aunque por la hora ya es miércoles.
Anduve por Capital con mi vieja intentando encontrar algo que le guste para usar en el casamiento de mi hermano y de paso aproveché para visitar a uno de ellos. Nada demasiado relevante pero el simple hecho de salir de mi casa, de traspasar las barreras del barrio (y sobre todo si se trata de ir para la ciudad) me alegra demasiado...
N tiene razón esta vez, me dijo "mala onda mall" y lo justifico; el otro día estaba de muy mal humor y bastante enroscada así que supongo que me descargué con él... pero qué se yo, uno (o yo) siempre recrimina las cosas a aquellos que nos dan la certeza de una charla solucionadora... o incluso solemos poner las energías o las esperanzas en que unas palabras de cierta persona cargan la solución; supongo que esperaba que él me dijera "está todo bien" y como en vez de eso quedó bastante claro que cada uno está en sus líos (y mejor no lloriquear), derrapé, bah, le pasé mi enojo a él cuando en realidad no tiene dueño más que el tiempo, porque en definitiva lo que a mí me molesta es el paso del tiempo y me enojo conmigo misma por dejar que algo tan poco manejable me afecte y así sucesivamente...
Siempre lo cuento, el paso del tiempo me hizo ver las vidas que me perdí, me hace conocer varias facetas del olvido que me gustaría ignorar, me presiona, incluso diría que suele acorralarme, por lo que afirmo que de una y otra manera, siempre termina siendo eso lo que me malhumora.
Mientras tanto, hoy (esta noche(8)) me junté con A, estamos empezando a ponernos las pilas... recordamos un poco nuestros primeros años de amistad, anduvimos en bici/rollers (le tengo miedo a las ruedas en los pies así que es obvio que el papel de ciclista lo tuve yo) y terminamos en casa, ella mirando Warner y yo casi pendiente de la compu, tengo esa necesidad imperiosa de disculparme.
Con lo que respecta a mis hermanos, hoy no me puedo quejar de ninguno, tal vez por eso estoy tan despreocupada y ni siquiera saber que tengo otros líos me afecta... me veo con uno (con el más arisco) el sábado y prometió a compañarme a caminar (supongo que sacará fotos o iremos a algún museo); el segundo que está más desaparecido me sorprendió dejándome una nota en su departamento (está de vacaciones y como llovió tanto pasé a ver si estaba todo en orden) que rezaba el lugar de la llave del agua, de las toallas, de la comida... intentando hacerme sentir cómoda incluso a la distancia y a mi tercer hermano lo visité hoy, merendamos juntos y me dio un abrazo de lo más tierno, realmente lo necesitaba.
Concluyo en que hoy no me puedo quejar, así que me voy a disfrutar mi buena vibra del martes, aunque por la hora ya es miércoles.
domingo, 14 de febrero de 2010
Odio este domingo (híbrido de siempre)
Pensaba ennumerar al estilo bandeja de Mc Donalds con el "me encanta" las cosas que me molestaron este fin de semana pero era demasiado trillado así que simplemente cuento que mi hermano se llevó varios libros de mi biblioteca (parte de la biblioteca familiar la tengo yo, me adueñé ciertos libros; él tiene todos los que heredó de mi abuelo más los suyos y el resto de los de casa) y se ve que hizo algunos cambios, doble mal humor porque ordeno mis libros siguiendo un orden determinado y ver el de Anne Rice al lado del de filosofía política me desconcertó (y sí, soy una exagerada, es genético) (Igual después le pregunté si había sido él y está todo bien, pero sumarle eso a mis días y al calor y a los mal-de-amores...). No me jode que se lleve cosas mías, estoy dispuesta a darles todo pero que me avisen... él también me presta cosas pero se las pido... anoche les dí mi cuarto, mi baño, mi cama (sí, mi cama) y que no me haya avisado me pone en la duda, por un lado está todo bien porque mis cosas son sus cosas, pero por otro me gusta estar al tanto de mis pertenencias...es como cuando me critican mis acciones o mi hábitat siendo que son cosas mías y que ni siquiera viven conmigo... me da bronca, lo charlé con mis viejos, me dieron la razón después de tanto, necesito que respeten mis cosas...
Mis predicciones negativas para el sábado se cumplieron y terminé leyendo en el play (porque no tuve mi cuarto) con mi gato, pedí ayuda pero se ve que mis mecanismos no son efectivos porque la gente sigue pensando que no la necesito o que no la pedí realmente porque no me dieron bola. Así que comí, leí y dormí.
Hoy domingo, no se casó Piringo a pesar de ser el día de los enamorados (qué porquería comercial, la pucha) y lo único que hice fue almorzar, descubrir mi biblioteca desordenada y andar en bici...
Esperé todo el día para poder hablar con alguien en especial que me calme un poco y cuando tuve la oportunidad no sólo no me dio ni cinco de pelota, incluso intentó hacerme responsable por su ignorancia sobre mi tema, "nono, te conté el viernes, el sábado y te estoy contando hoy, prefiero contártelo personalmente pero eso no quita que no me puedas preguntar cómo estoy, sms, mail, señales de humo?"
Estoy confirmando que los gatos son lo mejor que hay, siempre que alguno (de nosotros los humanos de la casa) anda medio bajón se ponen en campaña para hacer un poco de compañía... con Bizcocho (mi gato macho) no me venía llevando mucho, y Brigitte de por sí es arisca así que ni bola, pero este finde me siguieron a todos lados y tanto es así que estoy acostada en mi cama y la felina está a mis pies y el gato gordo lamiéndome el brazo hace bastante, que en él es señal de cariño.
Me pasaron, en un comentario del post anterior, algo de Cortazar, a lo que respondo ´gracias´ y sí, confirmo que tengo que reponerme... aunque era inevitable un finde bajón después de unas semanas agitadas como las que tuve.
Mis predicciones negativas para el sábado se cumplieron y terminé leyendo en el play (porque no tuve mi cuarto) con mi gato, pedí ayuda pero se ve que mis mecanismos no son efectivos porque la gente sigue pensando que no la necesito o que no la pedí realmente porque no me dieron bola. Así que comí, leí y dormí.
Hoy domingo, no se casó Piringo a pesar de ser el día de los enamorados (qué porquería comercial, la pucha) y lo único que hice fue almorzar, descubrir mi biblioteca desordenada y andar en bici...
Esperé todo el día para poder hablar con alguien en especial que me calme un poco y cuando tuve la oportunidad no sólo no me dio ni cinco de pelota, incluso intentó hacerme responsable por su ignorancia sobre mi tema, "nono, te conté el viernes, el sábado y te estoy contando hoy, prefiero contártelo personalmente pero eso no quita que no me puedas preguntar cómo estoy, sms, mail, señales de humo?"
Estoy confirmando que los gatos son lo mejor que hay, siempre que alguno (de nosotros los humanos de la casa) anda medio bajón se ponen en campaña para hacer un poco de compañía... con Bizcocho (mi gato macho) no me venía llevando mucho, y Brigitte de por sí es arisca así que ni bola, pero este finde me siguieron a todos lados y tanto es así que estoy acostada en mi cama y la felina está a mis pies y el gato gordo lamiéndome el brazo hace bastante, que en él es señal de cariño.
Me pasaron, en un comentario del post anterior, algo de Cortazar, a lo que respondo ´gracias´ y sí, confirmo que tengo que reponerme... aunque era inevitable un finde bajón después de unas semanas agitadas como las que tuve.
sábado, 13 de febrero de 2010
Sábado por la noche
Con motivo del comienzo de año en China, en mi casa hicieron limpieza... aunque tengo que incluirme. Mi vieja siempre busca generar buena onda y cualquier oportunidad es buena, así que esperamos que con estas bolsas de basura se vayan algunos recuerdos negativos... aunque no puedo negar que me causa un poco de gracia, mi casa se revoluciona en nuestras fiestas, en las chinas, todo es motivo para intentar atraer buenas vibras...
Ayer tuve taller literario, buenísimo. Se sumaron (aunque en realidad quien se suma soy yo) algunos participantes que eran desconocidos para mí y resultaron ser unos personajes muy buena onda. Digo personajes no con intenciones de ser despectiva, todo lo contrario, dieron muestras de tenerla bastante clara y eso hace que sean personas fuera de lo normal, fuera del común de la gente que se ve por la calle.
Leímos un cuento que desmenuzamos a más no poder y sufrí mi falta de caradurez (no tan frecuente) al no poder contarles mi divagante conclusión del texto. Es cierto lo que dicen, uno escribe sabiendo que anota ciertas cosas y desconociendo otras, no creo que la autora haya pensado que un grupo de desconocidos (porque eso es lo que somos, no sé con quién me junto a charlar los viernes por la noche) iba a tomarse el trabajo de desmenuzar tan a fondo su cuento e iban a obtener conclusiones tan rebuscadas y buenas... pero me gusta. Siento que se me abren muchas puertas, haciendo algo por mí, intentando aprender, escuchando opiniones y puntos de vista de personas que tienen incluso el doble de mi edad (y no se opusieron a que yo comparta la ronda) y pensando.
Eso es lo que necesito, pensar. Analizar menos algunas cosas y focalizar en otras, no me vendría nada mal.
En lo que respecta al resto de mi vida, ando para el orto, en estos últimos dos días mi ánimo vivió una caída libre. Entiendo por qué lo hizo pero son cuestiones sin solución y no superficiales, por lo que merecen la atención que les estoy dando pero no merecen la poca compañía. Con mis amigas no puedo charlarlo, sólo con una pero nunca la encuentro. Mi noche del viernes consistió en volver del taller a lo de mi hermano (que me buscó, más cómodo imposible), comer unos panchos y lloriquear viendo fotos viejas, hasta que se conectó otro hermano y todo cambió porque ya no estaba sola lloriqueando y ya no era por las fotos, la charla se puso abrumadora.
Mi noche del sábado consistirá en lo mismo salvo lo del taller y los panchos, porque cené pollo.
Pero son cosas que pasan, así es la vida, ya va a pasar, ya lo vas a superar, no pasa nada, todo va a estar bien, lo que no te mata te fortalece, etc, etc, etc.
Ayer tuve taller literario, buenísimo. Se sumaron (aunque en realidad quien se suma soy yo) algunos participantes que eran desconocidos para mí y resultaron ser unos personajes muy buena onda. Digo personajes no con intenciones de ser despectiva, todo lo contrario, dieron muestras de tenerla bastante clara y eso hace que sean personas fuera de lo normal, fuera del común de la gente que se ve por la calle.
Leímos un cuento que desmenuzamos a más no poder y sufrí mi falta de caradurez (no tan frecuente) al no poder contarles mi divagante conclusión del texto. Es cierto lo que dicen, uno escribe sabiendo que anota ciertas cosas y desconociendo otras, no creo que la autora haya pensado que un grupo de desconocidos (porque eso es lo que somos, no sé con quién me junto a charlar los viernes por la noche) iba a tomarse el trabajo de desmenuzar tan a fondo su cuento e iban a obtener conclusiones tan rebuscadas y buenas... pero me gusta. Siento que se me abren muchas puertas, haciendo algo por mí, intentando aprender, escuchando opiniones y puntos de vista de personas que tienen incluso el doble de mi edad (y no se opusieron a que yo comparta la ronda) y pensando.
Eso es lo que necesito, pensar. Analizar menos algunas cosas y focalizar en otras, no me vendría nada mal.
En lo que respecta al resto de mi vida, ando para el orto, en estos últimos dos días mi ánimo vivió una caída libre. Entiendo por qué lo hizo pero son cuestiones sin solución y no superficiales, por lo que merecen la atención que les estoy dando pero no merecen la poca compañía. Con mis amigas no puedo charlarlo, sólo con una pero nunca la encuentro. Mi noche del viernes consistió en volver del taller a lo de mi hermano (que me buscó, más cómodo imposible), comer unos panchos y lloriquear viendo fotos viejas, hasta que se conectó otro hermano y todo cambió porque ya no estaba sola lloriqueando y ya no era por las fotos, la charla se puso abrumadora.
Mi noche del sábado consistirá en lo mismo salvo lo del taller y los panchos, porque cené pollo.
Pero son cosas que pasan, así es la vida, ya va a pasar, ya lo vas a superar, no pasa nada, todo va a estar bien, lo que no te mata te fortalece, etc, etc, etc.
jueves, 11 de febrero de 2010
Repeticiones
Fui a la psicóloga y escuché palabras similares a las que me dijo mi hermano y por ende, cosas que ya sabía; pero estuvo bueno volver y charlar con alguien poseedor de una mirada objetiva sobre mis temas. Sobre mi familia, sobre mis miedos, sobre N, sobre mis amistades...
Mañana tengo taller literario de vuelta, estoy a la espera, es mi actividad semanal concreta y quiero sacarle el jugo estos dos meses que voy a poder hacerlo presencial... una cagada porque cuando empiece la facu voy a tener que ir de noche (la sede en la que voy a hacer el cbc solo dicta clases nocturnas porque de día en ese edificio funciona una escuela) y lo más probable es que las noches de los viernes queden colmadas por las cursadas, así que no me va a quedar otro remedio que pasar a la modalidad virtual que ofrece este grupo.
No sé si serán los días, el calor, los malos humores o los buenos, pero hoy me comí todo. Desde facturas hasta galletas de arroz y manzanas (pasando por la barrita de cereal y la gran cantidad de galletitas del paquete de surtidas de chocolate)... así que ahora estoy con el corazón contento (porque panza llena...) y por ir a dar una vuelta (a caminar un rato por el barrio, nada fuera de lo común para este jueves). Al menos dí mi media hora diaria de bicicleta (no piso un gimnasio ni loca, tendría que averiguar más por tenis pero por esta zona es demasiado caro así que me puse constante a bicicletear para no quejarme de las cachas después, jaja) y aproveché un rato la tarde soleada... tengo que llegar con un mínimo bronceado al casamiento de mi hermano, sucede que para la fiesta anterior (casamiento del otro) estaba tan pálida que en las fotos asusto, así que nuevamente no quiero darme motivos de quejas posteriores (abro el paraguas conmigo misma).
Hoy me hicieron reir, venía bastante depre y tuve la suerte de recibir un llamado. Tenía tremenda mufa así que atendí para el orto (según la gente soy re corta por teléfono, pero esta vez lo amito). No reconocí quién era al principio y por eso caí en la joda que me hizo... empezó diciendo que era un empleado de la Petrobrás (punto de encuentro del lugar en el que vivo) y que había encontrado mis documentos con mi billetera (o algo así... pero como me conoce sabe incluso cómo es la foto de mi cédula) así que eso implicaba un encuentro... qué tarado. O qué tarada, porque me la creí hasta que se empezó a reir y habló con voz normal, llamaba para invitarme a cenar (venimos debiéndonos una juntada para ponernos al día desde antes de mis vacaciones) pero una vez más tuve que decirle que no... mis viejos y yo íbamos a salir a comer algo hasta que el plan se pinchó porque llegó mi tío. De todos modos no podía, con o sín tío, así que espero que se pase un rato por casa después o tendrá que quedar para pasado, o pasado, o pasado de pasado de pasado.
Así que cierro mi post esperando que no cierre así también mi día, es temprano... la noche recién empieza en Altos de la Cascada... (no, mentira, pero me tentó darle un tinte de ese estilo).
Mañana tengo taller literario de vuelta, estoy a la espera, es mi actividad semanal concreta y quiero sacarle el jugo estos dos meses que voy a poder hacerlo presencial... una cagada porque cuando empiece la facu voy a tener que ir de noche (la sede en la que voy a hacer el cbc solo dicta clases nocturnas porque de día en ese edificio funciona una escuela) y lo más probable es que las noches de los viernes queden colmadas por las cursadas, así que no me va a quedar otro remedio que pasar a la modalidad virtual que ofrece este grupo.
No sé si serán los días, el calor, los malos humores o los buenos, pero hoy me comí todo. Desde facturas hasta galletas de arroz y manzanas (pasando por la barrita de cereal y la gran cantidad de galletitas del paquete de surtidas de chocolate)... así que ahora estoy con el corazón contento (porque panza llena...) y por ir a dar una vuelta (a caminar un rato por el barrio, nada fuera de lo común para este jueves). Al menos dí mi media hora diaria de bicicleta (no piso un gimnasio ni loca, tendría que averiguar más por tenis pero por esta zona es demasiado caro así que me puse constante a bicicletear para no quejarme de las cachas después, jaja) y aproveché un rato la tarde soleada... tengo que llegar con un mínimo bronceado al casamiento de mi hermano, sucede que para la fiesta anterior (casamiento del otro) estaba tan pálida que en las fotos asusto, así que nuevamente no quiero darme motivos de quejas posteriores (abro el paraguas conmigo misma).
Hoy me hicieron reir, venía bastante depre y tuve la suerte de recibir un llamado. Tenía tremenda mufa así que atendí para el orto (según la gente soy re corta por teléfono, pero esta vez lo amito). No reconocí quién era al principio y por eso caí en la joda que me hizo... empezó diciendo que era un empleado de la Petrobrás (punto de encuentro del lugar en el que vivo) y que había encontrado mis documentos con mi billetera (o algo así... pero como me conoce sabe incluso cómo es la foto de mi cédula) así que eso implicaba un encuentro... qué tarado. O qué tarada, porque me la creí hasta que se empezó a reir y habló con voz normal, llamaba para invitarme a cenar (venimos debiéndonos una juntada para ponernos al día desde antes de mis vacaciones) pero una vez más tuve que decirle que no... mis viejos y yo íbamos a salir a comer algo hasta que el plan se pinchó porque llegó mi tío. De todos modos no podía, con o sín tío, así que espero que se pase un rato por casa después o tendrá que quedar para pasado, o pasado, o pasado de pasado de pasado.
Así que cierro mi post esperando que no cierre así también mi día, es temprano... la noche recién empieza en Altos de la Cascada... (no, mentira, pero me tentó darle un tinte de ese estilo).
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