sábado, 15 de octubre de 2016

Happn 3 - Barbie 0

Hay una razón por la que no escribí en toda la semana y es que el asesinato de Lucía, la chica de MDQ que apareció empalada y violada, me impactó hasta el silencio.
No voy a pronunciarme al respecto de ese caso en particular ya que para decir algo en concreto todavía necesito procesar el encuentro nacional de mujeres en Rosario, necesito procesar los muchísimos femicidios y necesito procesar la empatía y el miedo que me genera.
En esta entrada voy a contar otra situación bizarra como siempre, no sin mencionar lo agradecida que estoy de seguir viva, lo agradecida que estoy de haber sobrevivido a muchas cosas porque yo, como tantas otras pendejas, fui a comprar porro, yo me subí a autos que no debía, yo hablé (hablo y hablaré) con gente desconocida, hice dedo acá, en Perú, Chile y Bolivia; salí de mi casa sin SUBE, salí de mi casa sin nada en el bolsillo y dormí en casas de desconocidos. Yo confié, confío y seguiré confiando en gente que puede matarme. Y yo seguiré trabajando para que la confianza no sea un riesgo sino una virtud y seguiré andando por el mundo con mi cara de sexodebil, sabiendo que todo puede mejorar.

Ahora sí, hoy voy a contar acerca del tipo más grande que yo que, además de no matarme, quería una novia joven.
Resulta que me encontré con un tipo de cuarenta en Happn, nos cruzamos cerca de lo de unas amiga que viven en Colegiales. Charla va y charla viene, a la semana arreglamos una cita. Me encantaba por fotos, la edad para mi no es problema en lo absoluto y pensé que podía salir algo bueno. Yo iba a cenar a lo de esta pareja (mis amigas son novias) y después él me buscaba por ahí, con la intención de que lo vieran y, si había algún problema, las chicas me ayudaran. Nuevamente, el tipo cae en auto. ¿Por qué no me avisan que caen en auto? en realidad me asusta más de lo que me alivia o me alegra que me caigan en auto sin avisarme. En fin, esta vez no cayó con un familiar sino con auto negro, canchero y con asientos de cuero; el tipo anda de levante pensé.
Pero cuando se bajó a saludarme y abrirme la puerta noto que... el tipo es bajito.
¿Todos los bajitos están en Happn? Creo que sí. Los dos de la misma altura y yo acostumbrada a los tipos más altos. Mentira, yo le llevo unos centímetros.
Decidimos ir a una cervecería cerca de su casa, yo creo que ya estaba jugada, noté que no corría ningún riesgo, pero con la segunda pinta ya no sabía si lo admiraba o no me lo fumaba. Publicista, toca algún instrumento, tercera pinta y dale, vamos a tu casa.
Su casa está bárbara, buenos monitores de estudio, tiene todo armado para laburar desde ahí, buenísimos cuadros y un perro re copado al que sacamos a dar una vuelta a la manzana. Cuando volvemos, encima, me da a elegir entre las bebidas que me gustan a mí. Yo feliz hasta que noto una foto de dos adolescentes. Mis hijos, 14 y 15 años.

Silencio.
En este momento yo tenía 24 (ahora tengo 25)... básicamente les llevaba los años que me lleva mi último ex. Me impactó un poco, porque si bien no es relevante si tienen o no hijos, me llamó la atención la edad de los chicos.
Sin dar detalles (por si acaso me lee algún familiar), en la cama no fue nada de otro mundo.
Una cagada, pensé, podría haber sido un chongo re copado.

Me devolvió a mi casa (intenté convertirme en pizza y no pude) porque no quise quedarme a dormir y los siguientes días intenté tirar bomba de humo. Me quedé medio flasheada, porque el tipo era realmente copado pero también ES muy creído y bueno, decidí que no iba para mucho más.
Claramente para él fue más importante que para mí garcharse a una pendeja y estaba muy emocionado. Yo, en cambio, estaba tramando aventuras por ahí y por allá y no sabía si darle pie por si acaso (muy cruel) o borrame totalmente.

Arranqué con parciales y le dejé de dar pelota. Me mandaba audios cariñosos, (no, no audios hot) me invitaba a cenar, no, no y no.
Le dije que me de aire hasta que cedí y lo invité a comer. Él estaba con los hijos y gracias, paso, tienen más o menos mi edad, no es que son chicos.
Los mensajes seguían llegando, los audios amorosos, empecé a notar que se había ilusionado y mientras menos pelota le daba más el deseaba una pareja joven (o a mí).

Durante una de esas semanas en las que me encanta el callejeo, le comenté que estaba yendo a Antares con una amiga. Él estaba con otro señor (porque encima era más grande pero en ese momento no lo sabía) y me pasó una foto. Virtualmente me pareció muchísimo más potro pero cuando cayeron al bar mi amiga casi se infarta. Mi amiga no sale con chabones, tampoco con minas. Mi amiga no sale y se re calentó porque los tipos querían tomar algo con nosotras, casi se muere de verguenza y yo casi me muero de la indignación por el "engaño".  El amigo de mi happn en persona era bastante menos agraciado que por fotos; me sentí estafada y me re calenté, le dije en la puerta del bar (disimuladamente) que no se juega así y me dio una buena excusa para que entienda que no iba a haber tal cita doble.

Al día siguiente hablamos y me blanqueó que no es que me enamoré pero  más o menos. 
Yo no sabía si quería irme volando, que me trague la tierra o qué pero la verdad es que para mí había sido una decepción total todos sus intentos por conquistarme. Me pareció agobiante, denso y si había algo que a esta altura no quería era dormir con él otra vez. Pobre, la verdad es que creo que la pasó peor él que yo, de hecho pienso que es un copado pero no pegamos. No es la edad ni su profesión ni su altura, creo que olí la desesperación por mostrarme muchísimas cosas que en ese momento no me interesaban.

A partir de ahí empecé a no lanzar bomba de humo e ir de frente: Chico (hombre) happn/Tinder, si no va, no va. Y ahí comencé con mi "no sé vos pero yo no sentí mucha onda, no creo que salgamos nuevamente, besos".



3 comentarios:

  1. ¿Hay alguna que haya funcionado?

    No insistas más con eso, mujer. No sirve.

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  2. Hola Nicolás, la verdad es que las cuento como anécdota y son citas como todas, ya que también me pasaron cosas graciosas o bizarras con gente que conocí en bares o incluso en la universidad.
    El plus de estas es que son a ciegas y me divierte mucho contarlas. Gracias por leerme aunque te indignes, hay otras cosas en el blog que no son happn y tinder :) besos

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    1. Jaja no me indigno, para nada. De hecho me hacen reír bastante, y hasta pensar en cómo funcionan algunas personas y por qué hacen lo que hacen.

      Soné muy serio, quizás?

      Un beso!

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