martes, 12 de julio de 2016

Tomó el tren, cada anden era un universo paralelo, un abanico de posibilidades. 
Nunca había recorrido el conurbano desde esa perspectiva. 
Siempre en auto, nunca había tomado un 55. 
Sacar a las personas de su natural. 
Sintió, por primera vez, la libertad del anonimato sin expectativas. Cualquiera puede ser anónimo con un bolsillo lleno pero es mucho más dificil ser realmente anónimo. No comprar, no tocar, no desear. Contemplar.
Cualquiera puede ser anónimo si tiene muchas cosas con su nombre de resguardo. Pero si te despojan de todo es otra historia. 
"Usted está en mi asiento" le dicen al rico y él, desconociendo si se trata de una joda o una regla, se para, humillado. ¿Será que te caeras por la puerta de pedo cerrada del tren?
Jamás había dejado un asiento, ni siquiera a una querida. Prefería comprar muchas sillas extras con tal de seguir cómodo. Prefería pagarle a alguien para que deje su asiento que pararse. El trabajo es lo primero, el trabajo dignifica, el orgullo de lo propio, se llena la boca.
¿Qué se siente viajar en tren a Maquinista Savio, hombrextraño?
Daría lo que sea para sentirse mejor, se entregaría a cualquier templo. Pero a veces, cuando uno se despierta, sobre todo cuando se despierta del todo, es imposible dejar de ver.  
Y en el caso de que lo logres, hombrextraño, en el caso de que logres naturalizar toda tu bendición después de viajar en tren durante la hora pico hacia un pueblo del conurbano... en ese caso entonces siento pena y alivio. 
Alivio porque lo intentaste, porque no es que querías encerrarte en tu propia inercia. Es que te habías convertido en ella. Es dificil ver, lo sé. 

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