viernes, 15 de junio de 2012

El 4 a 3 a Brasil


Historia personal Mi mamá tiene un hermano menor. Mi papá tiene una hermana menor. Mis viejos salen desde que tenían 14, 15 años... ella tuvo que hacerse bastante cargo de mi tío (mi abuela era muy moderna para la época, la falta de paciencia era mal vista) y muchas de las veces que los novios salían, mi tío iba con su hermana. Mi papá, entonces, empezó a llevar a su hermanita, de la misma edad, para poder rinconear con mi vieja (eso es algo que asumo yo. Se formaron dos matrimonios, el de mis tíos -resumiendo- se fue a vivir con mis primos a Brasil. Ahora están separados (no en mi mente) y cada uno tiene su vida, incluso mis primos... Hace años que no nos reunimos todos, pero esta semana vino de visitas C, una de esas primas. Yo vivo en un ambiente, está muy bien para una persona pero para cinco puede resultar un poco justo :). C vino con el novio, la primer noche durmieron en el sofá y yo en mi cama (qué dificil es dejarse atrapar en el sueño cuando hay desconocidos durmiendo en la casa de uno, ese miedo a los ruidos, al ridículo... supongo que lo explicaré en otro momento); la segunda noche vino R, lo había visto en una foto, tenía comentarios de que es buen chico pero no lo conocía. El plan era que mi prima y su chico se quedaran en casa y los otros dos en un hostel, a mí se me ocurrió ofrecerles un departamento que está vacío salvo por una cama (que será la que use yo dentro de poco tiempo), así que lo esperaron en San Telmo, no lo dejaron hacer el check in y vinieron a mi casa. Como yo tengo mi cama, un sofá y un colchón extra, lo invitamos a que por esa noche se quedara con nosotros. Al día siguiente, después de pasear, cenamos y esperamos a que llegara el quinto, "el maestro" (se supone que es responsable y sabio. En realidad puede que lo sea pero ante todo es un pibe tranquilo y copado)... esa tarde le dije a C que era fija que terminábamos todos amontonados en mi departamento. Dicho y hecho, R y F (el último en llegar) durmieron en el sofá, C y el novio en el colchón y yo en mi cama. Muy divertido, tengo una horrorosa pila de apuntes esperándome sobre la mesa pero estas cosas solo se viven una vez. Salimos, bailamos... fuimos a recorrer pubes, terminamos en un boliche... la prima que antes tenía lentes de colores y era vírgemente torpe ahora tiene un buen escote y es un poco conejo... la primer noche de pachanga se terminó volviendo por borracha y la segunda se fue para aprovechar el bulo antes de nuestra llegada. Mientras tanto, yo, en Ciudad Gótica... Paralelamente, pienso: muy loco, ¿todo el mundo ofrece su lugar así? a mí me encanta que esta gente esté acá, tienen buena vibra, más allá de C y su novio, hablo de F y R. Son copados, me inquieta un poco esa constante en mi vida de encariñarme o de querer compartir con gente que es imposible. Nos separan kilómetros, miles de. Me pasó con mis amigos peruanos, con mis amigas chilenas, incluso con mi gente de MDQ. Ahora ellos, personas con las que comparto una historia -ahora- y con las que me divierto, con ellos puedo puedo hablar bien, son despreocupados como yo y en lo depravado somos parejos... están al límite de la convención y la libertad. Me gustan, me caen bien y toda esta vorágine me lleva a cuestionamientos que contaré más adelante. Me divierte mucho que R me enseñe a bailar, me catalogué -muy en broma- un as en retórica, simplemente porque tengo dos pies izquierdos, sobre todo cuando alguien puede impresionarme y no al revés. Él tiene sangre caliente, no porque sea de Bahía, de Rio o de la loma del cucumelo, simplemente es así, tiene otra energía que la gente de acá. Y la prefiero. No sé si a él, casi ni nos conocemos, no se cuándo nos juntaremos de vuelta, si en esta vida o en alguna otra... no lo sé. Ultimamente no tengo certezas de nada. Pienso, siento, que este no es mi lugar. Es inconcebible, si así lo fuera, que la gente de otros lugares, con otra formación, con otra energía, me caiga mejor. ¿Tengo que dejarme ser y mandarme a volar o enfocar todos mis ánimos a la sociedad? No sé tampoco, ni quiero hacer lo segundo, pero no puedo lo primero, qué hacer. Pero me quedé bien, contenta... En el transcurso de la última semana (martes a martes) me pasaron cosas emocionantes, impensadas: la prima a la que no veía hace cinco años resultó ser la prima que quiero tener cerca, así que a partir de hoy, que nos separamos, mantendremos más contacto. Ella tiene más calle que el resto de mis primas, es espontánea, traviesa y curiosamente nos une esa condición aniñada que es la misma que nos da inseguridad a la hora de llevar relaciones humanas... somos más parecidas de lo que creíamos (pero no físicamente, ella se llevó las tetas y yo el culo). Como dije, vino con su novio y dos amigos, terminamos anclando todos en mi departamento de dos por dos (expansible) y nos caímos todos muy bien. Si bien no pude recorrer con ellos la ciudad, tuve oportunidad de compartir las noches, las salidas y el partido Argentina- Brasil... Hoy ya es martes, comencé a escribir esto el domingo a la mañana, mis perspectiva cambió en estos días, se intensificó. Lo dije, lo sostengo. Necesito mi universo acá, no allá. Afuera, por fuera, lejos. Y hoy es viernes, estoy con una amiga y la semana pasada parece muy lejana. Y quedé encantada. Encantada. Pero, retomando...me llamó la atención una escena: mi prima y su novio ausentes, F, R y yo en mi departamento. F tirado en el sofá, R y yo apoyados en la mesada. Yo sentada de a ratos, tomando mate. Charlamos de muchas cosas, les conté muchas cosas, no sé por qué, o de dónde saqué esa confianza para hablarles a ellos, a ellos desconcidos, pero sentí que son de ese tipo de oyentes interesados, que escapan a estereotipos aburridos, que son y dejan ser. Espero volver a verlos, espero juntar plata para ir a visitar a mi prima, recorrer buenos lugares y si the universe quiere, volver a ver a esos chicos. Espero que todo salga bien... espero que esa situación siga repitiéndose a lo largo de mi vida, no los estancamientos, solo esos momentos de libertad. En esas ocasiones la panza no me duele, el nudo desaparece, la nebulosa de la nuca se esfuma, es libertad. Esos instantes en los que las personas desconocidas se conectan son mágicos. Humanamente mágicos. El 4 a 3 para mi es una derrota. Otro ideal que se va. (NO, no está terminado ni a palos, ni a palos, ni revisado ni nada, pero necesito postearlo)

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