Nuestras noches son solo mías. Sos un complemento de la oscuridad cuando dormimos juntos. Es dormir sola, con vos. ¿Vos dormís solo?
Fui una vez más, en tiempos difíciles; me encantan las cenas de postrecito y cerezas, me encanta escupir las semillitas (como mierda se llamen) de las frutitas, comer alfajorcitos de postre del postre y vivir sin ropa. Pero el sueño, las horas. Te comparo, comparo. Como siempre, a mí, a vos, a él. Fue una noche perturbadora, con sueños extraños, también de comparaciones, que hicieron que al cerrar mis ojos vea colores y lágrimas.
Un episodio nocturno que no sé si fue producto de mi imaginación -o de la suya- me descolocó y realmente no dormí.
¿Por qué? me despierto y todo como si nada: los planteos nocturnos se esfuman, le comento mi delirio, mi vulnerabilidad.
Pero no pasa nada, vuelvo a mi casa, como todos los días.
Terminé la última entrega, fui a latín. Lo ví. Marcó territorio, como siempre, como me gusta, con unos besitos en público.
(Incluso ví al amigo suyo con el que alguna vez pensamos ideas locas)
Hace cuarenta minutos que nos despedimos, después de que me haga un chiste en relación a mi sueño y al balance del año, "hay que ver cómo termina (...) por tu sueño".
Nos despedimos hasta nuevo aviso. Última materia con él de desgrabador, última materia a la que llevo mate tan a gusto y última materia en la que me distraigo intentando que alguien me mire. (Bueno, podría no ser tan fatalista y creer que el cuatrimestre que viene me voy a enamorar de un geek de la literatura, no¿?)
Lo quiero. Puta madre, lo quiero, cada día me parece más lindo, es una bosta. Pero también extraño mi invierno.
No sé, es un día muy nostálgico, carajo!
miércoles, 23 de noviembre de 2011
viernes, 11 de noviembre de 2011
Entrada estúpida
Que buen, buen, buen... buen día!
Después de algunas canchereadas ilegales llegamos con las chicas -unas compañeras nuevas- de la facu a casa y arrancó la cháchara, los fideos, el escabio y demases hasta hace un rato. Dormimos y toda la huevada pero aprovechamos al mango el día de sol y ahora estoy más palito de la selva que nunca.
Mi susodicho me llamó cuando salió antes de la facultad para vernos, agh, se me estrujó todo y creo que hubiera vuelto en ese momento para verlo un rato... per no, no se dio, supongo que no será la última vez que me diga de hacer algo, ahora igual se que tengo que ser yo la que proponga la próxima...
En fin en fin en fin, muchos fines. Estoy intentando arrancar un parcial domiciliario para dentro de cuatro días, no llego... Me da poco la cabeza, quiero que vuelva mi mami de viaje... Quiero dormir , ja!
Después de algunas canchereadas ilegales llegamos con las chicas -unas compañeras nuevas- de la facu a casa y arrancó la cháchara, los fideos, el escabio y demases hasta hace un rato. Dormimos y toda la huevada pero aprovechamos al mango el día de sol y ahora estoy más palito de la selva que nunca.
Mi susodicho me llamó cuando salió antes de la facultad para vernos, agh, se me estrujó todo y creo que hubiera vuelto en ese momento para verlo un rato... per no, no se dio, supongo que no será la última vez que me diga de hacer algo, ahora igual se que tengo que ser yo la que proponga la próxima...
En fin en fin en fin, muchos fines. Estoy intentando arrancar un parcial domiciliario para dentro de cuatro días, no llego... Me da poco la cabeza, quiero que vuelva mi mami de viaje... Quiero dormir , ja!
viernes, 4 de noviembre de 2011
Bueno. Detalles. Mi vida, en detalles, como siempre, una vez más.
Incongruencias, insatisfacciones, cosas innecesarias y algunas falencias.
Por pronto, adelanto para después: después de tomarme una píldora indeseada, llorar un rato, visitar a mis sobrinos, despedirme del cordo-tucumano que vino de visitas, descubrir que estar de cuerpo no significa estar en mente y tranquilizarme por no tener nada relevante para este fin de semana, me voy a cursar. Triste, no sé, atolondrada. Pero me voy.
Incongruencias, insatisfacciones, cosas innecesarias y algunas falencias.
Por pronto, adelanto para después: después de tomarme una píldora indeseada, llorar un rato, visitar a mis sobrinos, despedirme del cordo-tucumano que vino de visitas, descubrir que estar de cuerpo no significa estar en mente y tranquilizarme por no tener nada relevante para este fin de semana, me voy a cursar. Triste, no sé, atolondrada. Pero me voy.
martes, 1 de noviembre de 2011
lunes, 31 de octubre de 2011
En las palabras, en los pensamientos, ¿pasa lo mismo que en la música?
"Hay funciones" pero también hay melodía.
Cada letra, que forma palabra, con sus entramados, me dan coherencia, o cohesión. Ambas, o ninguna y entonces ¿no hay melodía?.
Cada palabra tiene que ser melodía, en la medida en que conocemos otras, en que nos derivamos en otras. Porque eso es una red, pero entonces el mundo es fín último. O la cultura, o la mente. O yo. Que siempre encuentro algo a qué remitirme, una y otra vez.
Y el mundo está lleno de arte. Yo siento que pierdo tiempo. Siento que tengo que irme, a buscar lo mío, a buscarme. Allá. Pero no sé si no es escapar.
Busco excusas, me invento estados mentales y pienso todo muchas veces.
Invité al chico al que pretendo hace ya cuatro meses a pasar un finde conmigo en mi casa. Fue raro, lindo, lindísimo, un sueño reparador, mucho diálogo. Más de lo mismo, en cuerpo y alma. Me dice que cuando está conmigo está en cuerpo y alma y que eso no siempre pasa. Pero punto. No, título es demasiado rótulo, no pasa por ahí. Pasa por el hecho de que ahora no sé qué va a pasar y me asusta. Si soy un objeto de fantasías nada más. Pero me gusta, me dijo cosas que pensé que no sentía, o pensaba, algunas cosas desconcertantes, lindas y guarras, otras simplemente sinceras, como su típico discurso de la entrega en ese momento, de la dualidad. Y yo necesito hacerte mi esquema, mi escenario, no mi causa. Quiero que seas eso, un fondo, no un motivo.
Te quiero en mi vida, pero quiero, primero, mi vida. ¡Mi salud mental!
"Hay funciones" pero también hay melodía.
Cada letra, que forma palabra, con sus entramados, me dan coherencia, o cohesión. Ambas, o ninguna y entonces ¿no hay melodía?.
Cada palabra tiene que ser melodía, en la medida en que conocemos otras, en que nos derivamos en otras. Porque eso es una red, pero entonces el mundo es fín último. O la cultura, o la mente. O yo. Que siempre encuentro algo a qué remitirme, una y otra vez.
Y el mundo está lleno de arte. Yo siento que pierdo tiempo. Siento que tengo que irme, a buscar lo mío, a buscarme. Allá. Pero no sé si no es escapar.
Busco excusas, me invento estados mentales y pienso todo muchas veces.
Invité al chico al que pretendo hace ya cuatro meses a pasar un finde conmigo en mi casa. Fue raro, lindo, lindísimo, un sueño reparador, mucho diálogo. Más de lo mismo, en cuerpo y alma. Me dice que cuando está conmigo está en cuerpo y alma y que eso no siempre pasa. Pero punto. No, título es demasiado rótulo, no pasa por ahí. Pasa por el hecho de que ahora no sé qué va a pasar y me asusta. Si soy un objeto de fantasías nada más. Pero me gusta, me dijo cosas que pensé que no sentía, o pensaba, algunas cosas desconcertantes, lindas y guarras, otras simplemente sinceras, como su típico discurso de la entrega en ese momento, de la dualidad. Y yo necesito hacerte mi esquema, mi escenario, no mi causa. Quiero que seas eso, un fondo, no un motivo.
Te quiero en mi vida, pero quiero, primero, mi vida. ¡Mi salud mental!
domingo, 30 de octubre de 2011
la che, piba.
Si supiera cómo poner en itálicas "che, piba" en el título de la entrada, lo pondría. Pero como no se, me conformo con animarme a asumirlo.
Arriba, en mi cama, está durmiendo MK, el pibe con el que me frecuento hace ya cuatro meses. Creo que ya conté esta historia, pero necesito pensarla una vez más, así que voy a poner un par de pseudoitems:
Lo ví en la primer clase de gramática. Mi primer clase de gramática. Lo ví entrar y dije "uhhh" y así empecé a ficharlo. Un día se sentó cerca de mí, me pidió un mate, la clase siguiente también. Lo invité a mi casa, hace cuatro meses que ninguno de los dos falla a la cita habitual semanal.
No quería, pero quería. Después fui entendiendo que me estaba convirtiendo en una querida; al mes la primer charla, yo no quiero relación seria. Yo tampoco. Ahora van cuatro meses, mi cumpleaños en el medio, el suyo, mi fiestita, su nada (?). Su no yo, je.
Nos vemos, nos cocinamos, mimoseamos un rato, de vez en cuando hay conexión. No siempre, no me duermo con el pecho latiendo a mil, no siempre me gusta despertarme de noche, no siempre me abraza. No siempre, como dije, hay conexión. Pero me gusta, él. Todito, con su barba o su no barba, con su tranquilidad, con su modo de decir las cosas, la pucha que sí.
Se frecuenta con otras, yo también en realidad... pero a mí no me sirve ser una más, si lo pienso (y lo hago con frecuencia) tampoco quiero algo serio con alguien como él. Pero está arriba, en mi cama, prefiere dormir, temprano. Un fernet en la heladera, una coca, unas birras, prefiere dormir. Entonces yo contra eso no puedo, no puedo luchar contra la pared y mucho menos con la presunta no pared. No. No puedo ni quiero. Pero ¿cómo me duermo yo? siento que no puedo, duele y necesito llorar, pero en realidad necesito reir. Reir, reir, ja, JA y más ja. Esos ja violentos, antiprotocolares y masculinos. Esas risas que son a las risas como la tos catarrosa a las toses.
Pero subo, a mi cama, lo encuentro. ¿Qué hago, qué me queda? Ok, me meto en la cama ¿y despuès?¿me tapo?.
Y esto de mantener las apariencias, de mantener la guardia en alto, a veces jode. Y sí, vos serás cien pesos más pobre, yo seré un poquito menos deseada, hace dos horas estábamos de cuerpo y alma. Pero yo soy sola. Y sí, en este momento me siento sola, pero tengo que recordar, recordarme, memorizar, que estar solo no es ser solo. Yo soy sola, eso es altivo, sentirse solo es, a veces, demasiado irreal, no me sublima, no me ayuda, no me guía. Es que soy sola y tengo que apreciarlo. Adorar tener ese pensamiento y hacerlo libertad.
Entonces lo voy a hacer: me voy a ir a dormir, de espaldas a la puerta, en mi lado, a su lado. Pero sola.
Arriba, en mi cama, está durmiendo MK, el pibe con el que me frecuento hace ya cuatro meses. Creo que ya conté esta historia, pero necesito pensarla una vez más, así que voy a poner un par de pseudoitems:
Lo ví en la primer clase de gramática. Mi primer clase de gramática. Lo ví entrar y dije "uhhh" y así empecé a ficharlo. Un día se sentó cerca de mí, me pidió un mate, la clase siguiente también. Lo invité a mi casa, hace cuatro meses que ninguno de los dos falla a la cita habitual semanal.
No quería, pero quería. Después fui entendiendo que me estaba convirtiendo en una querida; al mes la primer charla, yo no quiero relación seria. Yo tampoco. Ahora van cuatro meses, mi cumpleaños en el medio, el suyo, mi fiestita, su nada (?). Su no yo, je.
Nos vemos, nos cocinamos, mimoseamos un rato, de vez en cuando hay conexión. No siempre, no me duermo con el pecho latiendo a mil, no siempre me gusta despertarme de noche, no siempre me abraza. No siempre, como dije, hay conexión. Pero me gusta, él. Todito, con su barba o su no barba, con su tranquilidad, con su modo de decir las cosas, la pucha que sí.
Se frecuenta con otras, yo también en realidad... pero a mí no me sirve ser una más, si lo pienso (y lo hago con frecuencia) tampoco quiero algo serio con alguien como él. Pero está arriba, en mi cama, prefiere dormir, temprano. Un fernet en la heladera, una coca, unas birras, prefiere dormir. Entonces yo contra eso no puedo, no puedo luchar contra la pared y mucho menos con la presunta no pared. No. No puedo ni quiero. Pero ¿cómo me duermo yo? siento que no puedo, duele y necesito llorar, pero en realidad necesito reir. Reir, reir, ja, JA y más ja. Esos ja violentos, antiprotocolares y masculinos. Esas risas que son a las risas como la tos catarrosa a las toses.
Pero subo, a mi cama, lo encuentro. ¿Qué hago, qué me queda? Ok, me meto en la cama ¿y despuès?¿me tapo?.
Y esto de mantener las apariencias, de mantener la guardia en alto, a veces jode. Y sí, vos serás cien pesos más pobre, yo seré un poquito menos deseada, hace dos horas estábamos de cuerpo y alma. Pero yo soy sola. Y sí, en este momento me siento sola, pero tengo que recordar, recordarme, memorizar, que estar solo no es ser solo. Yo soy sola, eso es altivo, sentirse solo es, a veces, demasiado irreal, no me sublima, no me ayuda, no me guía. Es que soy sola y tengo que apreciarlo. Adorar tener ese pensamiento y hacerlo libertad.
Entonces lo voy a hacer: me voy a ir a dormir, de espaldas a la puerta, en mi lado, a su lado. Pero sola.
sábado, 22 de octubre de 2011
BV
Se caía de maduro que algo había detrás de este interés tan raro, repentino y real: ¡cumplís el
mismo día que yo!
Así que... telepatía y: agregame, agregame, agregarme.
mismo día que yo!
Así que... telepatía y: agregame, agregame, agregarme.
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