Estoy sentada en una
mesa comiendo galletitas de miel y tomando mates. Extraño, una vez de piba
pensé que esto podía ser así.
O no . No sé.
Esto es tan
Es tan
Todo es tan
Hoy leí poemas
jóvenes, de jóvenes más jóvenes que yo. La juventud apesta.
Divino tesoro
Humildad
Humilde
Humille
Nosotros
Ayer me fui sin pagar
de un bar
Eso no es lo gracioso
Hermosa
Brillante
Conexión
De no decirnos nada
Y huir
Juntos
A reir
Amar
Lo mismo reir que
amar
Voy dando saltos con
estas letras
No quiero que se
concatenen
Ubicales un sentido
El que quieras
No el mío
No es necesario
Es una
Armonía
De
Aumentos
Y
Achiques
De breves
Y extensos
Y
A veces
Solo
A veces
Una gota de agua o de
letras negras de palabras escritas
Acá
Cae
Y moja
Algo
Como a vos o a mí.
O a algún nosotros,
un nosotros de dos nabos que pedimos el mismo deseo.
Un nosotros de dos
amadores que se aman locamente
Con furia
Por no saber manejar
este amor
Que excede
Me excede
Te golpeo
Porque ya no hay
forma para un abrazo mayor
Te lastimo
Porque no me quedan
recursos para amarte
Y no es excusa
Son golpes
En mi pierna en tu
espalda
(sí, es mi pierna en
tu espalda)
A mis brazos
Aferrate
Un rato, conmigo
Y sigamos así, con
este amor de siempre, de todas las vidas
Nos- otros.
