viernes, 29 de enero de 2016

2014

Me encanta mi especie de confesionario, me encantaría separarlo. Pero no puedo.
Así que alterno.
Fui a entregar un parcial horrorizada de lo malo que es y entrando al a facu se me ocurrió mandarle un mensajito a un pibe nuevo. CASUALMENTE puse "enviar" y el pibe salía por la otra puerta. Me vió, se puso contento. Se puso contento. Me gusta eso.
Fui a comer papas fritas con queso y Coca Cola. Fui feliz, unos mimos, unas risas, unas papas.

MK 2013

¿Por qué elegí La insoportable levedad del ser? cuando me lo preguntaste me hice la boluda. Que sí, que no, que no. Claro que no fue casualidad, claro - también- que no me iba a animar a decirte todo tan fuerte y claro. Pero bajé del colectivo, me encontraste en la plaza (como me encanta) con la remera en la cabeza y esos shortcitos calentadores y nos quedamos en un escalón, mimoseando... al rato fuimos para tu casa y te costó muy poco hacerme sentir lo suficientemente cómoda como para llorar como una nena y contarte las cosas que más me duelen y que me dan verguenza. Te conté que me siento sola, que mi familia es alienante y que mis amigas son dispares y que, por ende, no tengo más fuerzas.
¿Y a mí quién me sostiene? -Yo.
Y así, siendo abrazada por vos como nunca me permití llorar como una nena. Me sentí en casa, me sentí -por un ratito- cuidada. ¿Por qué, por qué sos tan, tan, tan duro?
Tan frágil, vulnerable, poco. Tan desprotegida. Tan yo.
Tan perdida me siento a veces...
Pero ayer te encontré y asumís que sos un seductor, asumís que sos un Tomás y que entonces yo puedo ser Teresa y asumís que sos un pelotudo, o al menos me lo decís, porque yo sí. Yo lo asumí, que vos sos un pelotudo y que yo soy más pelotuda. Porque si no creo yo en mí misma, ¿quién? mi cuñada me lo dijo con leche podrida pero hay una realidad y es que en algún momento voy a estar más sola todavía y tengo que cuidarme. ¿Me cuido estando con vos? ¿Tengo que preservarme más? Supongo, pero no puedo dejarte, me encantás. Me encantás. A veces me da verguenza decir boludeces, me siento pesada contándote mis cosas, a veces solo quiero escucharte y no tener que responder nada porque todo lo que pueda decir no solo puede ser usado en mi contra sino que no va a tener sentido. No porque digas cosas muy importantes. No, no me contás nada muy relevante, o en realidad se que para vos es diferente. Eso tengo que lograr, no ser transparente.
Hoy te pedí que me mostraras una foto tuya de cuando eras virgen, me mostraste varias, incluso una con tus viejos. Creo que no me daban los ojos para buscar en dos segundos parecidos y tratar de conocerte un poco más a través de cuatro ojos sonrientes en una foto. Sucede que quiero conocerte. No estoy enamorada pero es un momento bisagra.

Ruido a ventilador

Me acordé de la casa de tía Delicia, si ella hubiera tenido esto
Su cocinita, baño y habitación estaban separados pero no por un pasillo, casi irreal para mi-este momento: la casa de la tía era un conventillo. Pero éramos felices, al menos yo era feliz, yo-con-mi tía, Delicia. 
- Y el tío Alejandro... ella le decía Sandro, pero mucho antes de que Sandro cantara, cuando yo era chiquitita ya le decía así, sucede que tengo memoria desde los... qué se yo, tres años .- Busqué un número que parezca insignificante pero que, al hacer la prueba, nadie pueda recordar algo de esa época. Tengo recuerdos de cuando era muy pequeña, además tengo fotos. Pero no solo las fotos. La casa de tía Delicia. Tía Delicia o La tía, nunca La tía Delicia. Entidad. Yo siempre la misma, ahora y allá, en ese pasado. La casa de Tía Delicia y el tío Alejandro siempre tenía, de fondo, ruido a ventilador, con única función en invierno y doble en verano porque,además de sacar el olor a fritanga del adentro, intentaba apaciguar el calor.
Mi primo, era casi una fatalida formalidad, era necesario para el matrimonio pero éramos mis tíos y yo. Mamá me dejaba ir a Buenos Aires todos los veranos, la Tía obligaba a su hijo a dormir en el sillón y yo usurpaba su cama. Meses, tres. Otro tres. De haber sido Delia -mamá- un poco menos amarga tal vez mi primo hubiese podido escaparme, pero el hacinamiento nos vino bien. La Tía me amaba, y yo a ella.
Años después una torre captó ese ruido a ventilador, esos olores rancios y las paredes amarillentas de la casa de Tía. Yo no volví, no soportaría escuchar el ruido que hacían los presos en la cárcel de al lado.

Sandro, ¿en dónde vivía?

El Rescatado

Te sentaste y empezaste a contemplar tus formas

Desde un rinconcito de la habitación te miraba esa consciencia absoluta e indisoluble.
Gritabas que no te abandone
que te agarre
que te amarre
ate
desate y ate.



Tus formas, ante tus ojos, cambiaban; a sus ojos eran nada todavía.
Eras nada y lo sabías y sin embargo no podías dejar de brotar para llamar su atención.
Brotabas de vos, una y otra y otra vez, cada segundo te engendraba
y mutiplicabas tus piernas y brazos
cinco, diez, quince, veinte
dedos y más dedos
últimamente me atraen los dedos
sobre todo cuando se multiplican con los tuyos ante tu mirada.

Tu mirada, que intentaba quedar bien ante la suya para que te agarre.
Que la conssciencia te agarre, te amarre, te ate y desate. Te ate, esa consciencia absoluta e indisoluble que te considera nada, a ella querías agradar de forma discreta mientras crecías, te regenerabas, degenerabas, constantemente, a cada segundo, más y más dedos, más y más piernas, piernas con más dedos y pelo en la cabeza.

Yo te estaba mirando, estaba observando cómo querías agradarle y cada vez le repugnabas más. Pobre de vos, qué pena me diste, qué pena me das, qué triste estoy.
Sucedió que te tocó su mirada y te cambió, para siempre, te multiplicó, te degeneró. Te degeneró su mirada, culpemos a otro,  entonces, digamos que no fuiste vos y fue ella, esa consciencia universal e indiscutida que te miraba desde el rincón derecho de la habitación.
Cambiemos de lado, te miraba desde el rincón izquierdo. Entonces es distinto, no te degeneró ella, te arruinaste vos, solo, tu mirada, para adentro, queriendo que tus formas cambien, constantemente, proyectaste algo, proyectaste asco, te degeneraste. Te lo repito una y otra vez, pero estaba mirando, no hay otro término, no eras normal. Eras nada.

miércoles, 1 de abril de 2015

Otra vez me encuentro atravesando duelos múltiples y entendiendo que, lejos de ser la trillada profesia auto cumplida es casi kármico. Pero ahora, después de mucho, estoy bien, mirada al frente y con ganas de descargar los enojos y los ascos adquiridos el último año.
Siempre pensé que una se enferma cuando hay alguien dispuesto a cuidar. Me paso una vez de ir a un país q dista mucho de ser mío, enfermarme y confiar en manos amigas, y supongo que a partir de ahí me despreocupé y entregué más confianza de la q debería. 
En un momento creí que tenía todo y me olvide q la gente suele ser bastante cruel y no soportar eso. Aprendí a sentirme completa todo el tiempo, aprendí a no darle la llave de mi casa a ningun(a) vividor, aprendí use la confianza se gana y q cuando la gente te naturaliza se piensa q puede juzgarte. Aprendí a juzgarme menos a mí, a preocuparme menos x los demás, aprendí a enojarme y canalizar aquello q antes hería adentro. Aprendí a perdonarme cuando una persona me desagrada. Regresé a lugares q intentaron sacarme, regresé a mi luz. No hay cosas q me aferren, de todo lo q me aferro me estoy desprendiendo y este año, luminoso como pocos, planeo volar alto.
Perdono, trato de perdonar los juicios y las heridas y las ignoradas y los desamores y las faltas de respeto y la falta de memoria. Si los demás agradecen poco, esa no es mi elección. Si algo aprendí con mis pocos años de vida es que todo siempre es para mejor y aunque duela avivarse de los errores, no x nada alguien inventó al fénix. 

A mi no me pasa x arriba nadie. Y q cada uno tenga en su conciencia lo q pueda soportar! 

lunes, 21 de julio de 2014


  • Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarte a que te devore desde el interior.
    Frida Khalo

martes, 27 de mayo de 2014

Aplaudir es II

Acá corren sin mover las piernas
<acto>
Involuntario
De siempre <todos>
Aplaudir por querer -o no.<ahí>

Ritmo - o sonido - o ruido -o fluidez
Solidez y una Rima que pesa que se mueve involuntaria sin salir de manos
De algún reprimido
Por el sine qua non < latino o griego> de las manos en el bolsillo.
Aplaudir,mover, colapsar
Clapear. To clap.

Aplaudir es eso que no es lo demás
Aplaudir es la música es la literatura es la ausencia de comas y ese
ritmo acelerado que puede verse lento si sumamos Puntos. Puntos.
Espacios.
 Es la ley de los espacios en blanco o de los silencios. De los muchos.
Es la ley de los espacios en blanco, de una silenciosa mano. <Que
escribe, o dibuja>
[Habilidad de] moverse sin pedir. Sin avisar. Mano de alguien. No mía.
Ni de mi. Capaz, algún día.

Aplaudir es
Aplaudir es

Aplaudir es         música        sonido ruido        literatura
danza     sexo amor y odio . Aplaudir es todo lo natural
Con un toque primitivo
 <de lo urbano>
Azul gris azul gris aplaudir es colores, es el cuerpo. Alguno, el
cuerpo de algún alguien que galopa, seguro.

Pero lo importante es que acá corren sin mover las piernas.
Acá aplauden sin juntar las manos y acá escriben sin nada
Ay ay ay no se puede descansar.
 Irse es aplaudir
Volver, quedarse, latir, inmotivado. Simbólico? Acá corren sin moverse
y yo pienso quieta, aplaudiendo con letras, inventando palabras
repetidas y recordando clichés famosos mientras tanto.
Bajo la sombra es aplaudir.
_________________<>________
Y la literatura le envidia a la música el camuflaje de la técnica.
La mano aplaude en una guitarra y hace fuerza en un lápiz.

Aprendiendo a nadar

A veces corro de mí
a veces se me hace dificil huir de mi
voy a vos
mi abrazo seguro
y cuándo no estás¿?
avisame
asívoy al agua
aprendo a nadar
o muero, una o mil veces.
A veces corro de mí
aunque se me haga dificil huirme
a veces voy a vos, cuando estás
avisame
no sé nadar.

No sé nadar, el agua me abraza
demasiado
me asfixia
como tu brazo
no sé nadar, el agua me abraza
no siempre, en verano
en invierno no la veo
no la nado
porque
no se nadar, el agua me abraza
no siempre, al calor.
Luz del sol, rayo divino, de algún mundo
en el que nado.
Ni sepas lo que estás tocando
lo tocás en ese tecladito que ni sabés qué dice

me puse a tocar


toqué mil calles
toqué montañas
toqué tetas

tengo otros platillos que son una mierda
mientras más mugre les dejás más opaco suenan
¿libre?



todas las cosas que nacen tienen tu olor
todas las cosas que nacen tienen tu olor
destilando esos colores
brebajes del sol

guardando sentimientos
guardando el amor

si le preguntas al viento, el que no quiere dar
es hoy
(que) la mañana nos vio 
ir hacia el sol


el sinfín de buscar qué cosas son las que más hiere
inevitablemente la búsqueda de algo se remite a eso que estás buscando (;))
inevitablemente caemos en lo que evitamos

inevitable
ble
incorruptible
comible
abrazable
fa
fa

con otras dos notas

fa sostenido



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