martes, 19 de junio de 2012

Un amigo tuyo esta centrado detrás de mi. Sabe quienes somos, me dejó pasar y hasta me miró el culo, mi único atributo según vos.
De sa pa re ce de mi vi da . Me hinchaste las pelotas que no tengo.

viernes, 15 de junio de 2012

El 4 a 3 a Brasil


Historia personal Mi mamá tiene un hermano menor. Mi papá tiene una hermana menor. Mis viejos salen desde que tenían 14, 15 años... ella tuvo que hacerse bastante cargo de mi tío (mi abuela era muy moderna para la época, la falta de paciencia era mal vista) y muchas de las veces que los novios salían, mi tío iba con su hermana. Mi papá, entonces, empezó a llevar a su hermanita, de la misma edad, para poder rinconear con mi vieja (eso es algo que asumo yo. Se formaron dos matrimonios, el de mis tíos -resumiendo- se fue a vivir con mis primos a Brasil. Ahora están separados (no en mi mente) y cada uno tiene su vida, incluso mis primos... Hace años que no nos reunimos todos, pero esta semana vino de visitas C, una de esas primas. Yo vivo en un ambiente, está muy bien para una persona pero para cinco puede resultar un poco justo :). C vino con el novio, la primer noche durmieron en el sofá y yo en mi cama (qué dificil es dejarse atrapar en el sueño cuando hay desconocidos durmiendo en la casa de uno, ese miedo a los ruidos, al ridículo... supongo que lo explicaré en otro momento); la segunda noche vino R, lo había visto en una foto, tenía comentarios de que es buen chico pero no lo conocía. El plan era que mi prima y su chico se quedaran en casa y los otros dos en un hostel, a mí se me ocurrió ofrecerles un departamento que está vacío salvo por una cama (que será la que use yo dentro de poco tiempo), así que lo esperaron en San Telmo, no lo dejaron hacer el check in y vinieron a mi casa. Como yo tengo mi cama, un sofá y un colchón extra, lo invitamos a que por esa noche se quedara con nosotros. Al día siguiente, después de pasear, cenamos y esperamos a que llegara el quinto, "el maestro" (se supone que es responsable y sabio. En realidad puede que lo sea pero ante todo es un pibe tranquilo y copado)... esa tarde le dije a C que era fija que terminábamos todos amontonados en mi departamento. Dicho y hecho, R y F (el último en llegar) durmieron en el sofá, C y el novio en el colchón y yo en mi cama. Muy divertido, tengo una horrorosa pila de apuntes esperándome sobre la mesa pero estas cosas solo se viven una vez. Salimos, bailamos... fuimos a recorrer pubes, terminamos en un boliche... la prima que antes tenía lentes de colores y era vírgemente torpe ahora tiene un buen escote y es un poco conejo... la primer noche de pachanga se terminó volviendo por borracha y la segunda se fue para aprovechar el bulo antes de nuestra llegada. Mientras tanto, yo, en Ciudad Gótica... Paralelamente, pienso: muy loco, ¿todo el mundo ofrece su lugar así? a mí me encanta que esta gente esté acá, tienen buena vibra, más allá de C y su novio, hablo de F y R. Son copados, me inquieta un poco esa constante en mi vida de encariñarme o de querer compartir con gente que es imposible. Nos separan kilómetros, miles de. Me pasó con mis amigos peruanos, con mis amigas chilenas, incluso con mi gente de MDQ. Ahora ellos, personas con las que comparto una historia -ahora- y con las que me divierto, con ellos puedo puedo hablar bien, son despreocupados como yo y en lo depravado somos parejos... están al límite de la convención y la libertad. Me gustan, me caen bien y toda esta vorágine me lleva a cuestionamientos que contaré más adelante. Me divierte mucho que R me enseñe a bailar, me catalogué -muy en broma- un as en retórica, simplemente porque tengo dos pies izquierdos, sobre todo cuando alguien puede impresionarme y no al revés. Él tiene sangre caliente, no porque sea de Bahía, de Rio o de la loma del cucumelo, simplemente es así, tiene otra energía que la gente de acá. Y la prefiero. No sé si a él, casi ni nos conocemos, no se cuándo nos juntaremos de vuelta, si en esta vida o en alguna otra... no lo sé. Ultimamente no tengo certezas de nada. Pienso, siento, que este no es mi lugar. Es inconcebible, si así lo fuera, que la gente de otros lugares, con otra formación, con otra energía, me caiga mejor. ¿Tengo que dejarme ser y mandarme a volar o enfocar todos mis ánimos a la sociedad? No sé tampoco, ni quiero hacer lo segundo, pero no puedo lo primero, qué hacer. Pero me quedé bien, contenta... En el transcurso de la última semana (martes a martes) me pasaron cosas emocionantes, impensadas: la prima a la que no veía hace cinco años resultó ser la prima que quiero tener cerca, así que a partir de hoy, que nos separamos, mantendremos más contacto. Ella tiene más calle que el resto de mis primas, es espontánea, traviesa y curiosamente nos une esa condición aniñada que es la misma que nos da inseguridad a la hora de llevar relaciones humanas... somos más parecidas de lo que creíamos (pero no físicamente, ella se llevó las tetas y yo el culo). Como dije, vino con su novio y dos amigos, terminamos anclando todos en mi departamento de dos por dos (expansible) y nos caímos todos muy bien. Si bien no pude recorrer con ellos la ciudad, tuve oportunidad de compartir las noches, las salidas y el partido Argentina- Brasil... Hoy ya es martes, comencé a escribir esto el domingo a la mañana, mis perspectiva cambió en estos días, se intensificó. Lo dije, lo sostengo. Necesito mi universo acá, no allá. Afuera, por fuera, lejos. Y hoy es viernes, estoy con una amiga y la semana pasada parece muy lejana. Y quedé encantada. Encantada. Pero, retomando...me llamó la atención una escena: mi prima y su novio ausentes, F, R y yo en mi departamento. F tirado en el sofá, R y yo apoyados en la mesada. Yo sentada de a ratos, tomando mate. Charlamos de muchas cosas, les conté muchas cosas, no sé por qué, o de dónde saqué esa confianza para hablarles a ellos, a ellos desconcidos, pero sentí que son de ese tipo de oyentes interesados, que escapan a estereotipos aburridos, que son y dejan ser. Espero volver a verlos, espero juntar plata para ir a visitar a mi prima, recorrer buenos lugares y si the universe quiere, volver a ver a esos chicos. Espero que todo salga bien... espero que esa situación siga repitiéndose a lo largo de mi vida, no los estancamientos, solo esos momentos de libertad. En esas ocasiones la panza no me duele, el nudo desaparece, la nebulosa de la nuca se esfuma, es libertad. Esos instantes en los que las personas desconocidas se conectan son mágicos. Humanamente mágicos. El 4 a 3 para mi es una derrota. Otro ideal que se va. (NO, no está terminado ni a palos, ni a palos, ni revisado ni nada, pero necesito postearlo)

lunes, 4 de junio de 2012


M no more. NO MORE. NO MAS MARTIN, MARTIN NO MAS. Tranquila, triste por lo que pudo ser y no fue -cliché- y contenta por entenderlo ahora, antes de cometer alguna locura.

martes, 22 de mayo de 2012

Oh my love, my love.


En este espacio que conecta lo irreal de la verdad menos aceptable me voy a dejar ser. Para que sepas que me matás. Tenés una mirada que me intimida. Lo sabés y, por eso, no me quitás los ojos de encima cada vez que estamos juntos. Conocés mi cuerpo, conocés mi contorno, conocés mi mirada. Conocés mi mirada. Yo necesito la tuya, a veces, vos también la mía. Y de repente todo se torna tan sucio. Hermosamente sucio, me volvés loca, sabés mis palabras, sabés mis canciones. Te detesto porque existen ideales y te adoro porque existe el día a día. Tomo siempre el mismo camino a la facultad. Se que te voy a ver en ese bar tan clásico. Tan típico, como vos. Nosotros somos un cliché, un clichè hermoso. EL de Lolita y el señor, el del hippie y la nena de papà. Somos tanto. Podemos ser más, cómo animarme. Creo que otra noche como aquella bastaría para todo. Para eso, para más. Decime de vuelta lo que te encanta, juguemos. Mostrame tu música, tus libros, contame tus cosas, enseñame, aprendamos. Te pediría que me aprendas pero ya lo hiciste, sabés quién soy, cómo funciono. Sabés cómo callarme, cómo hacerme reir. Te juro que no es tan fácil como pensás, simplemente estoy loca. Estoy enredada. Simplemente me encantás, me excitas, me convertís en alguien que me gusta. Nos gusto. Tu departamento, tu ventana, se ve lejos; el aire que entraba, tu gato mirando. Tu gato en la cama, tu gato en la mesa, tu gato durmiendo con vos, conmigo. Tus brazos de almohada y hasta tu espalda de colchón. Baltimore, con sus ojos penetrantes completó la escena perfecta. La flaquita, tu pendeja; esperemos un poco, te dije, no pensemos en qué somos o en qué seremos. Pero me despierto a la noche queriéndote ahí y miro mi teléfono con esperanza. Escribime, decime que esto no es efímero. Ayer te mentí. Perdoname, tenía que comprobar que mi pasado siempre será lo mismo. Casi, por un momento, por un segundo. Casi, casi pensé que no. Pero mi pasado siempre me ofrece lo mismo, me atasca. Y mi pasado ya no me provoca lo de antes, mi mente se bloquea, mi cuerpo lo rechaza. Reticencia, dudas. Ego. Pero con vos, flaquito, todo es diferente. Con vos quiero ser.

domingo, 6 de mayo de 2012

Ay, lograré un top trend con esta línea??




Carajo, eso es tweeter (twitter). Holly crap.

lunes, 9 de abril de 2012

MK 2012

Puse, específicamente para escribir esto, una canción de Regina Spektor. Youtube me salva las papas del fuego cuando necesito situarme en este espacio. Es un lugar mental, un cajón en mi cabeza que dice tu nombre y tiene esta canción. No, la letra no habla de nosotros pero la música, la melodía, me remonta a esa noche de fragilidad en tu casa en la que me mostraste un poco más de vos. En la noche en que terminé de permitir mentirme. Si es que alguna vez se empieza, ese día empezamos y si es que los comienzos tienen otro final que morir, ese día nacimos. O empezamos a vivir en una continuidad que no existe, como nosotros. No existimos. Formamos parte de un momento, fuimos un invierno que se prolongó -¿cuánto? esperá que saco la cuenta, no puede ser tan denso, tan frío, tan gélido- ocho o nueve meses.
Hace ocho o nueve meses que te convierto en duelo día a día, que te pienso intentando no sentirme alienada. Hace menos meses que intento no quererte, que intento no amarte, no necesariamente el amor es de pareja, el amor está en todo. Eso es lo que no entendés, no dejás de ser normal. Y por eso te detesto. Pero por eso me encantás. Porque tu condición plana, mundana y básica me enciende. Es un calor febril y viciado.

Imaginate que te digo todo esto, imaginate que, por una vez, me sale DECIR lo que pienso y no una construcción elaborada, imaginate que estoy siendo espontánea, imaginate que me conocés, que sabés lo que voy a decir, que sabés lo que siento. Sabés lo que siento, sabés lo que pienso, imaginate que me querés, dejame ir. Martín, dejame ir.
Y la cantante grita y yo empiezo a pensarte gritando. Te pegaría, te empujaría entre lágrimas y mi pelo enredado. Te pegaría mientras te grito que me hacés mal, que necesito libertad, te pegaría para que de repente me quieras y me abraces. Te pegaría para que al leer esto lo hagas con el sonido de mi voz y la notes quebrada.
SucedeQue necesito seguir creyéndome con alas, que necesito sacarme esa idea de que vos sos otro muñequito al que puedo controlar como al resto de mi universo. No, no te enamoré, no te interesé, no te atrapé. Entonces dejame ir. Entonces devolveme mi paz. Quedate con tu perversión y permitime alejarme ahora y no después.
Estuvimos dos semanas casi incomunicados y fui feliz. -Y me juré que cuando aparecieras te iba a ignorar, te iba a decir que no, rotundamente; un no rotundo, asqueroso. Un no famélico de tus abrazos. No obstante, un no.
No.
¿Qué te dije? que no, un rato. Que no por un rato, que no pero que te veo mañana, que no pero que tengo que hablar. Que no, pero tomá: te doy lo que queda de mí. En esto. Acá te lo doy y te digo que te quedaste con parte del resto.

Siempre que está por terminar la canción la vuelvo a poner, no quiero que termine, no quiero que este impulso se vaya, no quiero que se desvanezca. Acabo de encontrarme y no quiero perderme.Estoy tipeando a más no poder. Escribiendo en teclado algo que quiero entregarte de puño y letra. Algo que quiero gritarte. Me detesto por dedicarte tanto tiempo. Está mal, muy mal. No sos, no soy, no somos. No somos y por lo tanto mi tiempo no puede ser tuyo, no puede ser para algo que no es, a pesar de desconfiar de su existencia. "Existen la ansiedad y la indiferencia". No quiero darte mi indiferencia y que me la devuelvas ansiedad.
Dejame vivir, dejame en paz, manejá vos tus tiempos, tus miedos, no me los pegues. Yo sí creo que puedo querer y ser querida sin tanto impedimento, sin tanta melancolía. No soy un tango, menos un tango disfrazado de cumbia. Mi vida no quiere contagiarse de la tuya y yo estoy harta de desdoblarme para comprender.

Y mientras te escribo tomo agua. Caliente, casi hirviendo. Quiero sacarme todo. Quiero paz. Quiero paz! Martín, te quiero! te pensé tantas veces, me engañé tantas veces, jamás quise convertirme en Susanita con vos, simplemente quise dejarme querer, quise querer a alguien desinteresadamente, quise mimarte, quise cuidarte. Mi mente quiso mostrarte que todavía se puede estar tranquilo sin joder a nadie y terminó sufriendo. No pude obligarte a vivir sin ensuciarlo todo.

Creo haber pasado por acá, por este estado de supremacía inteligente. Cada vez estoy mejor, mucho mejor. No te extrañé. Logré no extrañarte gracias al asco. Te pensaba e instintivamente recordaba el asco que me da el abandono.

Te entrego, en esta carta, lo poco que me queda para darte, lo poco que quiero darte, que es como un comprimido de mi cariño, pero no más. Se me estruja la panza pensando que los jueves tal vez te cruce. Se me estruja la panza pensándote con otra persona. Se me estruja la panza pensándome llorando. Más que nada eso, se me estruja la panza y por eso necesito terminar el invierno pasado escuchando a esta mina de tetas grandes y rulitos brillantes. No claudico. No lo hice por vos cuando pensé que vos eras lo positivo, mucho menos lo voy a hacer sabiendo que me dejaste solo ansias de superarme. Porque ante todo tengo que reconocer que aprendí muchísimo.
Aprendí lo lindo que es hacer mis cosas, dormir en la casa que quiera, el juego de la intimidad, a resguardar mi vida de los demás. La desesperanza que adquirí con vos hizo que mi viaje me dotara nuevamente de esa energía tan propia mia. Volví a creer que puedo no conformarme y estar bien, que alguien puede volverse loco con mi mirada y que esas cosas mágicas del destino no están acá solo para hacerme sufrir. Volví a creer en las personas y comprendí que en este momento, para ser lineales y situarnos (cosa que no puedo dejar de hacer), no. No somos pero tampoco seremos.
Basándome en mis experiencias con toda la gente que conozco infiero que el tiempo no puede ser lo mismo siempre. Es lo más Cuando pasa agitando todo un año se convierte en "añar" y eso seria nuestro momento si fuera tan largo.
Sí, yo me enamoré y vos no. Dejame
ir.

Ya te extraño. Horrores. Bar(Transcripción literal del borrador, por fortuna la carta que le entregué estaba más clara y tenía un par de agujas más, para que la perforación cerebral no se le pase sin pena)

viernes, 6 de abril de 2012

jueves, 5 de abril de 2012

¿Por qué arranqué no estudiando periodismo?
Por construcciones como:
"El viento tiró árboles, techos y paredes... ni siquiera respetó a esta (mostrando la imagen) iglesia evangélica"... es que no era en Buenos Aires, donde atiende Dios.

miércoles, 4 de abril de 2012

Reniego de las ataduras que me impongo en nombre de la
Sociedad de la que intento renegar. Pero estoy en el gimnasio. Occidente 1, Barbi 0.

Comprenda usted, señora vida

Ebullición mental en la que tengo ganas de crear: las ganas me consumen, los pensamientos se amontonan y las manos no llegan a obedecerme.No acatan, el tiempo me corre, las ganas se pierden, la sociedad te consume. La computadora te puede, el ocio se convierte en agonía y el tiempo, entonces, me corre. Se pierde, me pierde.

Transito ese momento de mi año en el que recupero amistades, en el que tomo mucho mate, conozco gente y me pongo a dieta. Me pongo a dieta como si sirviera de algo y como si modificar mi cuerpo pudiera modificar mi condición de ser humano. De ser humano, de individuo, de una más, de minúscula. Mi condición humana de mujer, mujer contra varón, mujer como varón, lo mismo, iguales. Lo mismo da, minúscula, siendo mujer o siendo varón. Entonces me quiero cambiar, quiero jugar conmigo, conocerme y manejarme hasta el punto de sentir que tengo control sobre algo cuando en realidad soy nada. Eso apabulla. Sentirse real es sentir ese segundo de primer dolor después de un golpe. Cuando el meñique acaba de golpear la pata de la silla y contás lo incontable -porque es tiempo- para que llegue el dolor, con todo. Ese primer grito de auxilio es sentirse real. Así me siento cuando me pienso infinita. Por lo pequeña.
Porque si mi especie puede pensarse a sí misma y es la única en este momento, estoy cansada. Harta de malgastar mi pensamiento. Quiero mirarme al espejo y que mi especie se vea en su totalidad, sin cuestionamientos banales, sin preocupaciones mundanas. Quiero reconocerme como una mínima expresión de vida, de este proceso evolutivo que a veces -como mujer y, por lo tanto, humana- pienso exclusivo del hombre.
Entonces, entonces. Entonces -una vez más- me remito a la vida cotidiana, a convertir lo cotidiando en real, en la medida justa, a recuperar una vida convencional y llevadera. A divertirme y, principal y ultimamente, a divertirme. Porque si voy a vivir con la lucidez de saberme nada, o todo (que es lo mismo), al menos quiero reir.
Comprenda usted, señora vida, que hoy arranca otro año y quiero que me acompañe.

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