miércoles, 10 de febrero de 2010

Vienen las aguas del río

Volví a casa, pero no pienso parar a pesar de haber tocado tierra firme.
Mañana por fín retomo psicóloga (que sí, que no, que el jueves que viene) a la mañana así que espero que me de una mano con estos temas que me tienen consumida.
Después de una tarde de entrar y salir de negocios con caras largas (porque no nos decidimos qué se tiene que poner mi mamá para hacer de madrina en el próximo casamiento de mi hermano), mi vieja y yo pasamos por un supermercado, compramos alguna que otra cosa rica y volvimos; ahora estoy tirada en mi cama con un humor de mierda viendo cómo el viento que entra por la ventana me vuela todo (desde el pañuelito del cuello hasta los auriculares rotos) y empeora mi situación.

Ayer me tocó ir a lo del hermano que me faltaba visitar y me toca entonces hacer gala nuevamente de mi imposibilidad de diferenciar lo amoroso de lo tierno (entendiendo "amoroso" como "vida en pareja" y tomando tierno como una relación de hermanos).Es una ternura... me había hecho la cama, dejado comida en la heladera y una notita con el listado de posibilidades que tenía para comer y tomar en caso de querer algo diferente.Me fui a dormir super enternecida pero no lo ví, él se fue a trabajar temprano. Cuando me levanté me encontré a mi cuñada en la cama, no recuerdo si por H o por B, pero no fue a trabajar... así que ahí estaba, mi irritación (pero no con ella, conmigo). Hubiera preferido levantarme sola, pero no. Si no vive solo, ¡está casado!... qué locura, cómo me cuesta largar a mis hermanos.
N (el chico del que hablé en descargas anteriores) está empezando a burlarse de mi instinto maternal (porque si se quiere es de madre no aceptar que están grandes) para con mis hermanos y lo peor de todo es que creo que tiene razón (sin el "creo" por favor) y tengo que dejarme de joder... además seguro que a ellos también les jode ese aspecto de mi vida (aunque sería lógico, yo soy hermanita) y eso debería conformarme.

Por lo pronto (y uso esa expresión nuevamente, noté que la uso siempre que escribo algo), no sé si sacar a relucir mi instinto de supervivencia y amor propio o fingir que son inexistentes(che, qué extremista estoy hoy!).Por un lado me tienta mandar todo al carajo ahora y cagarme (porque la que se lo pierde soy yo) para ahorrarme futuros intentos de llantos (y digo intentos porque probablemente sean reprimidos) pero por el otro considero que si mi instinto (ese de supervivencia...) estuviera activo, ya habría acudido en mi rescate de una manera más dura que plantándome esta duda (que planeo ignorar), lo que me indica esta otra pronta solución que trata de seguir así, por el tiempo que dure bien, contenta. Porque se trataría de eso, de abandonar algo que ahora me hace bien porque después me va a hacer mal (¿después cuándo?).Ese let it be que tanto me gusta va a terminar por lastimarme un poco, pero no me voy a dejar de joder,porque todo tiene cura, me estoy arriesgando y no, no me arrepiento, lo que hace todo un poco más complicado... no se bien cuándo dejó de importarme tanto eso pero sí se cuándo dejó de importarme que me conozcan (y vean que sí, tengo la edad que tengo y es una mierda) pero no tengo muchas dudas de que esos dos acontecimientos (de abandono de coherencia)no tienen fechas de inicio muy alejadas...
Pero bueno, ayer mandé un mensaje diciendo que hay que pensar menos y disfrutar más, así que voy a seguir mi consejo. Porque me gusta, me gustaba pensar menos y disfrutar más (caipirinha-caipiroska) y no tengo ganas de preocuparme por cosas que más que con días (muchos) no se pueden solucionar.

Para redondear, ayer anduve por la ciudad... visité a mi hermano (otro, no al que me hospedó) y fui al cine. Bah en realidad fui a uno de esos eventos de cine al aire libre de los centros culturales porteños. Me sentí identificada con algunas cosas que dejaron en claro que algo me está haciendo ruido (qué bueno, repito, que mañana me toca terapia) pero más allá de eso la peli estuvo buena, los cortos previos también y la compañía... bueno, mejor no hablemos de eso, que quede en que fue de lo mejorcito que había en el mercado (de Abasto?). (jaja, qué cruel)

(Ya había terminado el post, pero me causó mucha gracia algo que escuché en una película en la tele recién: "la edad es solo un número"... a lo que respondo: ¿a qué te referís, che?)

lunes, 8 de febrero de 2010

G


Mi hermano logró completar (y en buen término) la carrera del cruce de la cordillera.
Aprovecho esta oportunidad para dar a conocer mi orgullo. Estoy tan contenta por él que en realidad saber que está tan feliz me pone de igual manera a mí.
Uno de los de la foto es mi hermano mayor, el que se pone un objetivo y lo cumple a la perfección y que, valga la redundancia, es el mejor (o de los mejores) en todo lo que se propone. Lo admiro como a pocas personas, pero voy a contar lo genial que es un día que me agarre menos conmovida.
Llega a Baires mañana creo, así que no veo la hora de ir a visitarlo y ponerme al día...

domingo, 7 de febrero de 2010

Más que pirata, mucamita...

Estoy en medio de un domingo resacoso, como deberían ser la mayoría de ellos.

Anoche tuve la despedida de soltera de mi cuñada y tras haber adquirido un nivel más que respetable de alcohol en sangre en la previa, salimos a bailar por Costa Salguero.
No soy amante de los boliches, prefiero un buen bar con música interesante que un galpón en el que me cago de calor y en el que se escucha música que a la media hora te rompe la cabeza. Pero ayer estuvo divertido, con tacos, mis cuñadas borrachas y mi prima (esa con la que casi no tengo relación después de la ruptura familiar) me divertí bailando en ese lugar con gente más grande y varios grupos en la misma que nosotras.
Disfrazamos a mi cuñada de mucamita, la pintamos en exceso y la obligamos a tomar hasta el agua de los floreros.
No soy partidaria de conocer los secretos sexuales de mis cuñadas, principalmente porque son eso, las mujeres de mis hermanos... pero tengo que reconocer que son super macanudas y que intentan ayudarme y enseñarme todo lo que pueden. Los videos y las fotos, como corresponde, pasarán al último cajón... a lo sumo Facebook formará parte de esta despedida mostrando las cuatro o cinco fotos aptas...

Con mucha gente coincidí en(nn) que con borrachera, el celular debe estar lejos del alcance de las manos... anoche no tenía batería, por ende no tenía celular. ¿Para qué? alguien tendría que haberme aclarado que así como no se usa celular, tampoco se usa la computadora. Repartí mails entre dos amigas y bueno, infaltable el mail a N. Hoy me sentí bastante estúpida (sacándole el "bastante")... pero bueno, asuntos aclarados, un poco más relajada y a disfrutando el comienzo de esta semana, que entre la posible visita a la Capital y la segunda reunión del taller L., pinta copada.

sábado, 6 de febrero de 2010

En esta compu no tengo tildes porque mi hermano se empecina en escribir en ingles, asi que veremos lo que sale de esta mezcla de alegria e irritacion por la compu.

Ayer empece el taller literario, mas me vale poner mis barbas en remojo y aprender a leer como algun dios manda (no, no en voz alta), apreciando los detalles de los libros dejando, por fin, de deborar al pedo, que sirve menos. Soy la menor del grupo, secundada por una chica de 21 y el resto mayor a treinta, lo que llama mucho la atencion (bah, hace que yo llame la atencion). Me encanta hacer anotaciones y claramente a la que estaba sentada al lado mio le intrigaban, incluso cuando solo marcaba cosas por no saber su significado... espero que el viernes que viene haga sus propias anotaciones.
Pero aprendi, incluso en la primer reunion. Aprendi que "solo" y "este" solo llevan tilde, a partir del mes pasado, para aclarar una ambiguedad de ser muy necesario y no como antes, que contradictorio...que rebuscados estos de la RAE, ojala algun dia pueda formar parte para molestar a la gente yo tambien.

Pero bueno, ahora estoy contenta, muy. La lluvia no me arruino los planes ni un poco, vi a dos personas que extraniaba realmente y a muchas otras que hacen que considere prudente verlos de vez en cuando... pero estoy bien.

Asi que aca estoy, escribiendo todavia en primera persona (sin poder sacarme el YO) y con un teclado de mierda, un sabado a la maniana (de la maniana que antecede a la noche de la despedida de soltera de mi cuniada).

viernes, 5 de febrero de 2010

jueves, 4 de febrero de 2010

Hoy fue un jueves de compras. Mi hermano se casa en un mes y con mi mamá entendimos que las liquidaciones se terminan estos días y que el apuro era necesidad.
Por suerte nos jactamos de ser muy buenas compradoras y creo haber adquirido las mejores cosas al mejor precio (y me siento vendedora de productos por televisión diciendo eso), claro que tuvimos que recorrer avenidas y galerías de shoppings pero ya está... ya estoy ´luqueada´ (ya que voy a usar un neologismo, lo escribo mal) para el civil y para la fiesta. Nada demasiado formal ya que el primero es en Capital y después en casa y la segunda es un domingo, de día.
Ya estoy bien colorida, bien alegre, como debo estar.

miércoles, 3 de febrero de 2010

Yes, I've gotta have faith...

Ya en plena mitad de semana la nueva rutina va tomando forma: me inscribí en un taller literario por fín, llamé a mi psicóloga para retomar la bendita terapia y hasta me acerqué a averiguar por cursos de idiomas.

Estoy más enchufada que nunca, mi hermano tiene razón cuando me dice que me apure a concretar cosas ahora antes de que la facultad me robe el envión, así que en eso estoy.

Por lo pronto, entre el fin de mi relación amorosa con F y la aparición de N en mi vida no doy pie con bola, pero hay descansos y generalmente son aquellos momentos en los que estoy con el segundo.Son horas de relax, de tranquilidad, de charlas y del let it be que hace que me calle, efecto que teniendo en cuenta mi verborragia constante no es ni se acerca a la poca cosa. Pocas son las personas con las que entiendo que el silencio no es tiempo perdido (amo esa canción).

Ahora estoy en lo de mi hermano menor, ayer me tocó ir a lo de mi hermano mayor (aunque él no estaba) con mi cuñada y aprovechamos para charlar un poco (aunque eso fue hoy a la mañana) y comprar los últimos detalles (el hágalo usted misma cuando ya se superaron los treinta deja de funcionar)
para la despedida de soltera de la futura esposa del hermano que me hospeda hoy. Siempre me gusta visitar a mis hermanos y aunque me cueste admitirlo, cada vez encuentro más cosas positivas en las mujeres que eligieron para compartir sus vidas.
Es cierto lo que dicen referente a mi rol de suegra, esa función la cumplo yo en mi casa... al ser la hermanita siempre buscaron mi aprobación ya que mi mamá es más libre y siempre quiere a todo el mundo; pero a medida que voy creciendo voy aflojando. Ya me van conociendo ellas también, el mejor ejemplo es que la que me presta su casa hoy cayó del trabajo con fibras de colores para mí. (Nota: todo lo que sea de librería me mata, no soy buena dibujando pero me encanta garabatear y escribir en letras gorditas y mientras más recursos mejor, gajes de la edad dicen, incluso ignorando que a los treinta y pico se puede tomar chocolatada)
Ya no intentan comprarme porque sería una estupidez, pero seguimos consolidando la confianza necesaria para compartir la vida de las personas que tanto queremos todas... yo estoy en las vidas de mis hermanos por naturaleza y ellas porque fueron elegidas, así que las cuatro tendremos que armarnos de paciencia para seguir viéndonos por muchos, muchos años más...



Y ahora completo esta entrada que me parecía inconclusa... acabo de charlar con NM (N Mambo) e intuyo que mis días van a ser muy divertidos escuchando lo que siempre me tocó decir a mí: "no quiero lastimarte, pero...". Está bien, me faltaba un poco de ajetreo y no está mal comenzar así el veinte diez...

(y anoto acá la canción que está en la tele para no olvidármela: la flaca)

domingo, 31 de enero de 2010

El vejete, ja

Hace unas horas dejamos a mi amiga rubia en la casa y arribamos, con mis viejos, a la mía.
Ya pasó el primer rato de la reorganización de la rutina, ya me puse al día con A, ya estuve un poco con mis hermanos (y cuñadas) y ya empecé a descansar del descanso.

(Suena la alarma que nunca pude sacar del reloj y es muy molesta, pero no la voy a sacar para conservar parte de la cotidianeidad creada con mi amiga rubia en las vacaciones)


Nunca me resulta de lo más sencillo encontrar la manera de arrancar un post, generalmente ando con la idea rondando pero la introducción termina siendo el agregado final. Ese suele ser un problema conmigo, nunca sé cómo arrancar las cosas a pesar de tener una idea del final de las mismas.
Tal vez eso me haya dado pie para contar la historia de N: por primera vez sé cómo empezarla, pero no se el final. Hay variables, hay miedos, hay cuestiones que hacen honores a los conflictos y son cuestionables... pero no creo que eso importe demasiado.
Me jacto de intentar siempre adelantarme a las cosas y esto me está sorprendiendo, porque no puedo.
N es un chico que conocí en mis vacaciones (que coincidieron con las suyas), a principios de la primer semana; mi amiga se había quedado charlando con unos chicos y yo , como no me caían tan bien como a ella, me fui con el grupo de este flaco y los amigos.
Ya hablé de todos ellos, los chicos que charlaban con mi amiga son los correntinos y N y sus dos amigos son los quilmeños...
El primer día que lo ví sólo lo miré de reojo mientras mi amiga le pedía al suyo que nos abriera una botella que habíamos comprado (las muy ratas)...
El segundo (al que me adelanté hace unos párrafos, noche en la que mi amiga conoció a los correntinos) día llegó a la playa como salvación, claro que me recibieron sonrientes, ¿quién no le da un espacio de charla a una chica que se acerca sola a un grupo con intenciones de hablar? yo soy un poco caradura, sobre todo en verano y por suerte no me costó demasiado entablar conversación con los muchachos. Esa noche ellos se fueron a un boliche y mi amiga, sus amigos y yo nos quedamos pelotudeando por la playa.
A la noche siguiente lo ví, esta vez me quedé con él, me causaba mucha gracia, realmente creo haberlo incomodado... irritado, como decía él.
La siguiente noche me comí una ignorada de puta madre, pero después empezó el ida y vuelta de mails y pasando por la mejor noche de esas vacaciones (que fue la del boliche, la borrachera potente y la mezcla de grupos para alegría de ambas amigas), lo despedí el miércoles pasado.
Ahora estoy hablando con él por msn.

Hay muchas cosas que nos separan, empezando por la distancia geográfica y terminando en los nueve años de diferencia de edad, pero no me importan.
Hace un tiempo me creía muy cómoda con una persona, hasta que me dí cuenta, hace pocas semanas, que estaba equivocada. Uno piensa entender algo hasta que realmente conoce su significado; después de mucho tiempo no me siento acomplejada con muchas cosas, me dan más ganas de ser yo misma, de mostrarme un poco más (no, no hablo del escote porque nos cagamos de hambre, i know...).

Él es bueno, tranqui, (me encanta decir que tiene perfil bajo), estudia psicología y hasta ahora pude hablar cualquier tema con él, incluso tocamos algunos cuya relevancia entiende igual que yo, lo que me hace sentir confiada.
El único problema que parece importar es su pasado reciente (qué contradicción¿?) y la diferencia de edad. Lo primero (creo, no soy yo la psicóloga)porque parecería provocarle temor a lo segundo (sus malas pasadas con chicas menores a él hicieron que llore cuando ve la vaca, pero yo creo que el let it be del que tanto hablo desde que lo conozco vale la pena) y lo segundo porque es lo que llevó a lo que era reciente a pasado.
Pero es así, esta incertidumbre que nunca había sentido me está encantando, me atrae, me gusta la certeza de esta entrega, (sin presiones, es una manera un poco exagerada de escribir), de esto que se trata de permitir lo que más me aterra, de dejar que me conozcan.

miércoles, 27 de enero de 2010

Jueves por la noche

Hoy es el último día de mis mencionados amigos quilmenios (no enie, no se puede pedir mucho de un ciber de Brasil) y ya me puse para atrás.
La noche previa a la de anoche, valga la redundancia (y lo digo dando vueltas porque no sé si es ANTEAYER, ANTES DE AYER, cómo carajo se escribe?) fuimos a un tremendo boliche, podías hablar sin que la música te taladrara la cabeza, tenías aire, buen dj... no me puedo quejar, sobre todo por la buena companía... nos secundaron los amigos correntinos y los que nombré en el párrafo anterior y, como dije, pasó a ser una de las mejores noches de estas vacaciones.
Ayer fue día de despedidas y de esa melancolía que yo trato de esconder cada vez que la veo venir... como si fuera poco descubrí que soy una cuelgue como amiga pero que también una de mis pocas amigas puede ser bastante malhumorada cuando no le gusta algo. Por lo que lo que pintaba una noche de playa con ropa terminó siendo noche de boliche y de saludos entrecortados.

No obstante me gustó y es una lástima que las vacaciones duren poco; obvio que si fueran eternas no serían tales y sería (el asunto) como el mítico nirvana que todos buscamos pero que, a la larga, todos esquivamos. De todos modos creo que Baires va a tener otro aire, un aire más artístico, más real, de recorrido... si hay algo que me gusta es caminar, recorrer y conocer (y eso es lo que voy a hacer, espero que no sola).

martes, 26 de enero de 2010

Mi (no) generación

Segundo martes en Brasil, diría que esto recién empieza (para contradecir a los que dicen ¨ahh, ya te vas...¨) pero la verdad y por suerte, arrancó hace rato.
Ayer terminamos con la muchachada de Quilmes y los correntinos en un boliche bastante caretón de acá... tenía miedo de no disfrutar y en vez de eso pasé una de las mejores noches de estas vacaciones.

Siempre me molestó no ser parte de otra generación y estos tiempos no son la excepción, detesto saber cosas de hace unos anios (no, no enie) y haberlas visto, poder charlar y demás y, no obstante,entender que es todo a destiempo. Una pena a mi criterio no dejar de tener esta edad por interesarme más en otras cuestiones, y muchos lo saben y lo que es peor, me lo marcan. Estoy cargada de reproches referentes a mi generación y tal vez la influencia familiar (o vaya uno a saber de qué/quién) hizo que dejara de interesarme como debería. Dudo que el interés crezca.
Me declaro culpable, pero eso no implica que deje de sucederme (o dejar de querer que suceda). Es una especie de mea culpa que necesito hacer para sacarme de encima la carga de mi edad, que luego de decirla varias veces, deja de tener importancia. La gente limita mucho lo que uno puede o no saber respecto a los an(i)os vividos, a experiencia ganada, consideran que la misma es sólo resultado de ciertas etapas pasadas... pero no es lo primordial, esas (creo yo) son las cuestiones que cubren la reticencia típica de las personas ante la perspectiva de conocer hombres y mujeres que no vayan con el clásico molde.

Claro, la diferencia de edad (en general) es solo molesta un rato, cuando estamos muy alertas, pero hay que dejarse llevar. Mucha gente debería entender que no es la edad lo que determina a la persona, como dijo una vez uno de mis autores preferidos hasta el momento: ¨lo importante es estar hecho de buena madera¨.

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